Elízabeth romero
La destrucción de la reserva de Bosawas pone en peligro proyectos energéticos como el de Tumarín, razón por la cual el Ejército ha definido el problema como un tema de seguridad nacional, aseguró el inspector general del Ejército de Nicaragua, general Adolfo Zepeda.
El alto jefe militar no especificó cuándo intervendrán en la evacuación de colonos. Dijo que la decisión está tomada y que ya recibieron “orientaciones claras” de la Presidencia.
Zepeda explicó que en el lugar se han desarrollado “mafias” que trafican con tierras y recursos, además de malas prácticas de cultivo y tretas jurídicas de más de una treintena de abogados que son investigados por el poder judicial.
Según el Ejército, el año pasado ocuparon más de un millón de pies tablares de madera y más de mil piezas de madera en rollo cortada ilegalmente.
“Creemos que si llegara a sucumbir Bosawas se acabaría la matriz de reconversión energética de Nicaragua”, sostuvo Zepeda, quien explicó que las cuencas que abastecen de agua a los ríos que desembocan en el Caribe o Pacífico están en esa reserva, que mide aproximadamente 20,000 kilómetros cuadrados.
“Bosawas es una gran acopiadora de agua que se infiltra y corre subterráneamente y que abastece al lago de Managua, al lago Cocibolca, al río Grande de Matagalpa y otros ríos donde se empieza construir la presa Tumarín, por ejemplo, un proyecto estratégico para la nación”, dijo Zepeda, quien explicó que han instalado tres puestos de seguridad ecológica en las zonas de Cola Blanca, Ayapal y El Hormiguero.
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