AFP
El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, dijo el domingo que estaba «profundamente preocupado» por el papel creciente del Hezbolá libanés en la guerra civil en Siria y pidió redoblar los esfuerzos para impedir que el conflicto se extienda a otros países.
En un comunicado divulgado horas después de la caída de dos cohetes en un bastión del sur de Beirut, un feudo tradicional del Hezbolá, Ban reiteró su llamado a todos los países y organizaciones a «cesar en el apoyo a la violencia en Siria», dijo Martin Nesirky, portavoz del secretario general. «El secretario general está profundamente preocupado por el aumento de la participación en los combates en Siria por parte de Hezbolá, así como por el riesgo de contagio en el Líbano, que ha sido testigo de una creciente tensión en la última semana», dijo Nesirky.
El apoyo militar de Hezbolá, una milicia chiíta libanesa fuertemente armada y que recibe el respaldado por Irán, ha ayudado a las fuerzas del presidente sirio, Bashar Al-Asad, a obtener la ventaja en la batalla por el control de Qusair, cerca de la frontera libanesa.
En Trípoli, la principal ciudad del norte de Líbano, siguieron los combates el domingo entre partidarios y oponentes al presidente sirio, Bashar Al Asad. Treinta personas, entre ellas tres soldados, murieron en los últimos seis días, según una fuente libanesa.