El presidente estadounidense Barack Obama estuvo ayer en Oklahoma (centro-sur) para expresar el respaldo de su gobierno a los miles de damnificados por la devastación causada por el gigantesco tornado de la semana pasada, el cual causó la muerte de 24 personas y dejó 377 heridas. “Sostendremos vuestra espalda, prometo que mantendremos nuestra palabra”, garantizó Obama en frente de las ruinas de la escuela primaria Plaza Towers, en la pequeña ciudad de Moore.
Ver en la versión impresa las páginas: 12 A