Sergio León C.
Los tres campesinos sospechosos de participar en la muerte del desaparecido español Ángel Roldán Hernández, fueron acusados ayer por la Fiscalía de Bluefields, en la Región Autónoma Atlántico Sur (RAAS), por obstrucción de justicia, según leyó el fiscal Ariel Miranda.
La abogada del acusado Humberto Soza Castellón, de 37 años, Erika Altamirano, señaló que la Policía y Fiscalía inventaron el delito de obstrucción de justicia al no poder soportar documentalmente que los acusados tuvieran que ver con la muerte del ciudadano español.
A parte de Soza, también fueron acusados por el mismo delito Bernardo Granados de 29; y Ariel Vivas Granados, de 25.
Durante la acusación el juez Local Penal de Bluefields, Ronald Wilford Vargas, admitió la acusación contra los señalados y les decretó prisión preventiva y programó audiencia inicial el 29 de mayo próximo.
Soza denunció ante el juez Wilford haber sido torturado por agentes policiales durante la investigación por la desaparición de Roldán.
“Me maltratan mucho, demasiado”, dijo Soza y mostró moretones en el pecho, estómago y golpes en el rostro y cuello.
Dijo ante el judicial que agentes de Bluefields, tenaza en mano, le halan las uñas de los dedos de los pies para presionarlo para hablar.
Roldán, desaparecido desde marzo pasado habría adquirido una finca en el municipio Kukra Hill, en la comunidad río Kama, sitio donde según sus familiares pretendía pasar el resto de sus días en paz.
Ramona Granados, madre Bernardo y Ariel, denunció que sus vástagos fueron detenidos desde el domingo pasado por supuestos vínculos con la desaparición, seguido de muerte de Roldán, pero que ahora las autoridades policiales y fiscales los acusan por otro delito.
La Policía de Bluefields no ha querido referirse al caso Roldán, alegando que se encuentran en la etapa investigativa.