Lucía Navas y Gloria Picón
Los empresarios del país están claros de que las reformas al Sistema de Pensiones van a requerir fuertes medidas, pero no están dispuestos a que sobre sus hombros recaiga todo el peso.
“Cualquiera que sea la negociación, va a tener costos compartidos. El sector empresarial no asumirá costos unilaterales alrededor de este tema. Esta es una respuesta de costos compartidos entre el sector empresarial, los trabajadores y el Gobierno”, sostuvo el presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri.
Su postura fue respaldada por directivos de la Cámara de Comercio de Nicaragua (Caconic) y de la Cámara de Urbanizadores (Cadur). Deja claro el sector empresarial que “los sacrificios” para garantizar a mediano y largo plazo la sostenibilidad del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) necesariamente tendrán que hacerse, aunque equilibradamente.
Considera que en la discusión entre empresarios, Gobierno y sindicatos deberá analizarse cómo incorporar al Seguro Social a más trabajadores del campo, de las pequeñas empresas y del sector informal, para que hayan mayores ingresos económicos.
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El Gobierno descartó subir de 60 a 65 años la edad de jubilación y duplicar a 1,500 semanas de cotización como medidas para mejorar las finanzas del INSS. Pero en la propuesta, lista para negociar con empresarios y sindicatos a partir de junio, no se descartaría incrementar los porcentajes de las cuotas patronal y de los trabajadores, según lo expuesto al Cosep por Bayardo Arce, asesor presidencial.
Alfonso Silva, representante del Cosep en el consejo directivo del INSS, dijo que subir las cuotas “son planteamientos preliminares” hechos por el Gobierno, pero quieren conocer en detalle la propuesta para poder debatirla y elaborar una contrapropuesta.
Silva explicó que, si bien el INSS está percibiendo un incremento de los ingresos por un mayor número de cotizantes, solo le mejora su posición a corto plazo.
“Lo que estamos hablando es la sostenibilidad a mediano y largo plazo, es la discusión de fondo”, dijo Silva. Estudios actuariales de expertos internacionales ordenados por el INSS indican que empezarán a tener problemas financieros a partir del 2017.
¿NO PERJUDICAR A TRABAJADORES?
Para Wálmaro Gutiérrez, diputado sandinista y presidente de la Comisión Económica en la Asamblea Nacional, lo dicho por Arce es claro en el sentido de que el Gobierno no está dispuesto a tomar medidas que atenten contra los trabajadores.
El legislador afirma que se tendrán que buscar formas de hacer viable al Seguro Social, “pero no a través del incremento de las cotizaciones, del incremento del monto de la cotizaciones o del incremento de años de cotizar. En otras palabras, no es a través de los hombros de los trabajadores que se va a hacer viable el Seguro Social”.
El jefe de la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN), Luis Callejas, ve confusa las declaraciones de los personeros del Gobierno, lo que le hace desconfiar que al final terminen incrementando la cuota laboral, igual que la patronal.
COSEP SE REFUERZA
Claros de que la negociación no será fácil, el Cosep va a solicitar al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) apoyo con expertos para reforzar el equipo de especialistas que les van a representar ante el Gobierno.
Silva, directivo de Cadur, refirió que lo fundamental para decidir las alternativas de reformas es “el estudio completo e integral”, encargado por el INSS a tres especialistas nacionales, René Vallecillo, Néstor Avendaño y Adolfo Acevedo, que debe definir la posición del instituto “dentro de las perspectivas de crecimiento y desarrollo económico del país”.
Mientras, Aguerri recordó que aún siendo un tema nacional, los cambios en el INSS no están aislados de un nuevo programa con el Fondo Monetario Internacional (FMI), por cuanto “una de las condicionalidades es darle respuesta de manera cierta a este tema” financiero del Seguro Social.
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