¡15,000!

Francisco Aguirre Sacasa

La semana pasada la bolsa de Nueva York rompió la barrera de 15,000 por primera vez en su historia. Este nivel representa un alza de más de 14 por ciento desde el primero del año y de 130 por ciento desde que la bolsa tocó fondo —6,550 en marzo de 2009— durante los peores meses de la Gran Recesión. Algunas otras bolsas importantes, como la de Alemania y el Japón, también han experimentado alzas interesantes. A pesar de esto, el panorama económico mundial sigue inquietante. Tan es así que el Fondo Monetario acaba de ajustar hacia abajo su pronóstico de crecimiento mundial para 2013 de 4.1 por ciento a 3.3 por ciento.

¿Qué explica esta contradicción? ¿Cómo pueden las bolsas del mundo estar tan optimistas cuando el desempeño económico del planeta deja mucho que desear?

En primer lugar, esta brecha confirma que aunque las bolsas de valores y las economías a veces marcan las mismas tendencias y reflejan la misma realidad, también puede haber un “desconecte” entre el sentimiento en Wall Street y la realidad en “Main Street” o las calles del mundo real.

En Estados Unidos —la economía más grande del mundo, y por mucho— este desconecte se debe a decisiones de política fiscal y monetaria que han tenido como objetivos salvar al sistema financiero que se encontraba a punto de colapsar en 2008 y de frenar a la contracción rápida de la economía con medidas que estimularían demanda. En los últimos meses de la administración de Bush y los años iniciales de la primera administración de Obama, la política pública que utilizó Washington para alcanzar sus objetivos fue aumentar el gasto del fisco. Sin embargo, esto resultó en déficits fiscales que llegaron hasta el diez por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en 2009 y en un nivel insostenible de endeudamiento público norteamericano que ahora equivale al ciento por ciento del PIB. Por eso, la herramienta de preferencia durante los dos últimos años ha sido lo que en inglés se llama “quantitative easing” o, en español, relajamiento cuantitativo o políticas monetarias no convencionales. En nuestro argot popular, Washington optó por estimular a la economía poniendo en marcha a la maquinita o imprimiendo dinero.

El relajamiento cuantitativo del FED, a como se conoce el Banco Central estadounidense por sus siglas en inglés, ha sido enorme. Desde que inició, el FED ha estado soltando US$80 mil millones al mes o US$960 mil millones al año. Para poner esta última cifra en perspectiva, es aproximadamente igual al tamaño de la economía de Corea del Sur —la décima quinta más grande del mundo— y ¡140 veces más grande que nuestro PIB!

Producto de las políticas del FED, que su presidente Ben Bernanke insiste continuarán hasta que el desempleo estadounidense baje hasta un 6.5 por ciento, las tasas de interés que el FED cobra andan cerca de cero. Estas tasas, a su vez, se traducen en tasas que los bancos pagan a sus ahorrantes para certificados de depósitos a prácticamente cero. Como la inflación de la Unión Americana alcanzó a aproximadamente 1.5 por ciento en 2012, esto significa que la plata que los ahorrantes estadounidenses mantenían en sus cuentas bancarias estaban perdiendo valor en términos reales. Y esto forzó a que ahorrantes —institucionales o individuales— buscasen otros lugares para colocar sus fondos. Muchos de estos ahorrantes lo invirtieron en la bolsa a pesar de que se habían quemado por las burbujas que la han sacudido en el pasado y de que veían a los mercados financieros como casinos.

Muchos de los que entraron a la bolsa cuando esta tocó fondo en 2009 han realizado enormes ganancias. Se calcula que el aumento en conjunto de la valoración de acciones en Nueva York desde 2009 supera US$6 billones. Este crecimiento creó la imagen de una economía pujante: precisamente lo que Bernanke quería. Pero se suele llamar a estas ganancias “de papel” porque se pueden esfumar en tan solo el reventar de una burbuja a como ocurrió en 2000 cuando estalló la “burbuja de los .Coms” o empresas de alta tecnología. Y durante la Gran Recesión que comenzó en 2007.

En círculos políticos y académicos se ha desatado una gran polémica en relación con las políticas de estímulo fiscal y monetario que Washington ha seguido desde 2008. Algunos, incluyendo Premios Nobel de economía como Paul Krugman, las aplauden como la única manera de impulsar a una economía cuyo crecimiento sigue débil y cuyo número de desempleados es 12 millones. Esta cifra es igual al 7.5 por ciento de la fuerza laboral y no incluye a los millones que solo trabajan a tiempo parcial o dejaron de buscar trabajo por las condiciones adversas que existen en Estados Unidos. Al incluir a estos entre los cesantes, la cifra sería más alta: 12 por ciento.

Otros, más tradicionalistas, tildan a Bernanke de ser un “impresor de billetes” y alguien que está destruyendo a la economía de mercado, que ha sido el fundamento de la prosperidad norteamericana. Para ellos, la bolsa es como una casa de naipes. Recuerdan una expresión que hizo famosa el predecesor de Bernanke, Alan Greenspan, quien afirmó que existía una exuberancia irracional en la bolsa pocos meses antes de que estalló la burbuja de las empresas .Com en 2000.

¿Quién tiene razón? Solo el tiempo nos dirá. Me gustaría pensar que las tímidas señales de un repunte que se están dando en la economía estadounidense se convertirán en el tan anhelado despegue que se ha visto después de recesiones anteriores. Pero es prematuro cantar victoria. Parafraseando a Mario Moreno, puede que sí se esté dando, puede que no, lo más probable es ¿quién sabe? El autor es un economista que trabajó 28 años en el Banco Mundial

COMENTARIOS

  1. Hace 13 años

    esta fuera de la realidad economica en que vivimos

  2. Hace 13 años

    por nombrar algunos, son los que mantiene ese Mercado algido y eferveciente, eso unido a las politicas del Banco Central y su director el Sr. Bernanke, quien siguiendo las directrices de Obama, mantiene la economia y los intereses en cero. Resultado un Mercado caliente, del cual se espera una pronta rectificacion, que algunos expertos piensan va a andar por los 1000 puntos, pero que por el momento no se avizora, ni se piensa mucho en ella sino todo lo contrario seguir empujando un Mercado que

  3. Hace 13 años

    Siempre he pensado y creido que el Mercado bursatil y la economia de un pais no tienen nada en comun, y un ejemplo de lo que esta pasando en el mundo economico es el estado de la economia Americana y la corriente de calor monetario que corre por las calles de Wall Sreet. 15200 puntos arriba y empujando es realmente sorprendente pero no inesperado, si los bancos no dan nada por eldinero de los que lo poseen, entonces el recurso de los «stocks», el oro, la tecnologia, la energia, los vehiculos,

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