Más de un centenar de seguidores del exdictador Efraín Ríos Montt, condenado a 80 años de prisión por genocidio y crímenes contra la humanidad, exigieron su liberación ayer frente al Cuartel Militar Matamoros donde está recluido, al aducir que el juicio fue ilegal. “Nuestro general (Ríos Montt) no es ni asesino, ni genocida, exigimos su libertad”, expresó un joven con un altoparlante. Los manifestantes calificaron el juicio como “viciado”, “ilegal” e “inquisidor” y al exgobernante de facto, de 86 años, lo llamaron “héroe”.
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