Pablo Fletes
El púgil nicaragüense Yáder Cardoze se empeñó en su última pelea por enfrentar a Eliézer Quezada, quien ya lo había derrotado en par de ocasiones en el boxeo profesional.
Cardoze quiso a toda costa enfrentar a Quezada, para vengarse de esas dos derrotas que empañaron su palmarés. Y se vengó, porque en marzo pasado se impuso por nocaut técnico en apenas cinco rounds.
Ese mismo empeño está luciendo Cardoze, quien mañana enfrentará al mexicano Adrián “Confesor” Hernández, el campeón minimosca del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).
La pelea tendrá lugar en el Centro Deportivo Agustín Ramos, de Toluca, México. Será en una ciudad de mucha altura, pero eso no le importa a Cardoze, quien bajo las órdenes de su entrenador Ramón Gutiérrez y su apoderado Rosendo Álvarez, viajó con la seguridad de regresar con el cinturón del CMB.
“Sé que tendré en contra al público, pero no me intimida ningún factor externo. Estoy concentrado en dar la mejor pelea y llevarle el campeonato a toda mi gente de Ciudad Sandino”, dijo Cardoze, en declaraciones a la prensa.
“Tengo una derrota en mis últimas 14 peleas, me siento en el mejor momento de mi carrera y estoy listo para ganar el campeonato del mundo”, reiteró el peleador nicaragüense.
Derrotado por Félix Alvarado en abril del 2010, Cardoze pretende dejar atrás cuatro derrotas que ha sufrido en su carrera y pretende borrarlos de un solo tajo mañana en Toluca.
“Vengo con la mentalidad de ganar y confío en hacerlo”, dijo Cardoze.
Este pleito de Cardoze contra el “Confesor” Hernández será transmitido por la cadena Televisa. El nica llegará con un récord de 15-4, 5 nocauts, mientras que el mexicano lo hará 26-2-1, 16 nocauts y una defensa del cinturón minimosca que ostenta por segunda ocasión.
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