WASHINGTON / AFP
Pese a que a los estadounidenses la carne de caballo les provoca asco y que el Congreso estudia prohibir su producción y exportación, por primera vez desde 2007 se autorizará en el país la apertura de mataderos de caballos para alimentar los mercados extranjeros, principalmente Europa y Japón.
Cinco mataderos estadounidenses solicitaron al Departamento de Agricultura ser autorizados a operar en ese rubro, indicó una portavoz de esa dependencia. Uno de ellos, instalado en Roswell, Nuevo México (sudoeste), podría comenzar a faenar alrededor de cien equinos por mes desde este mayo.
Las asociaciones de defensa de los animales y sus aliados en el Congreso se están movilizando para impedir que esto suceda. “Los caballos no son criados para el consumo humano, son animales de compañía, como los gatos y los perros”, dijo Patrick Meehan, un diputado republicano que presentó un proyecto de ley para prohibir la producción de carne de caballo.
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