Wendy Álvarez Hidalgo
Un poco más de 216 millones de córdobas no llegaron al bolsillo de unos 200,000 cortadores de café, debido a la merma por roya de unos 400,000 quintales en la cosecha 2012-2013, cuya temporada de recolección del grano finalizó recientemente. A esa situación se suma la baja en el precio.
El presidente de la Asociación de Exportadores de Café de Nicaragua (Excan), José Ángel Buitrago, dijo que este año los cortadores, que en cosecha normal recolectan unas cinco latas al día, acopiaron menor volumen del grano, tanto por las afectaciones climáticas a principio de año, así como por la disminución del café en las plantaciones.
Explica que aunque al cierre del período exportador cafetalero, en septiembre de este año, el Centro de Trámite de las Exportaciones posiblemente refleje en sus cifras que el país vendió dos millones de quintales, lo cierto es que al menos 500 mil quintales corresponden a un remanente de la cosecha pasada. De ese excedente, 200 mil quintales es café de contrabando procedente de Honduras, afirma.
PRECIOS NO MEJORAN
Por cada quintal, explica, hay en promedio veinte latas, que al multiplicarlo por 400 mil da un total de ocho millones de latas. Esa cantidad al ser multiplicada por 27 córdobas la cifra se sitúa en 216 millones de córdobas, es decir 8.81 millones de dólares, respectivamente.
La situación empeora, según Buitrago, porque los precios del grano a nivel internacional continúan sin mostrar mejora, lo que restringe el ingreso de liquidez al sector. Estima que al finalizar el periodo exportador, la paga promediará los 130 dólares por quintal.
La actividad cafetalera se desarrolla principalmente en la zona norte del país, donde los índices de pobreza son altos, y el corte es una alternativa de empleo temporal para los norteños, para no emigrar.
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