Por resolución de Naciones Unidas ayer domingo 28 de abril se conmemoró en el mundo como el Día Mundial de la Salud y seguridad en el trabajo dedicado este año a prevenir enfermedades profesionales causantes de muertes e invalidez en el trabajo.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT), de la cual nuestro país forma parte, estima que de los 2,340,000 accidentes mortales en el puesto de trabajo que se producen anualmente en el mundo, solo 321,000 son accidentes propiamente dichos, el resto en realidad son causados por personas que padecían una enfermedad laboral.
Las enfermedades que se originan en el trabajo matan seis veces más trabajadores que los accidentes del trabajo, de ahí la necesidad que todos los factores que participan (empresarios, trabajadores, Estado) se involucren a fin de reducir la enfermedad y muerte que procede de una actividad que es un derecho fundamental y que la misma OIT insiste debe ser “un trabajo seguro, saludable y decente”.
Se calcula que anualmente aparecen 160 millones de casos de enfermedades laborales, las cuales se caracterizan porque junto a la tradicional neumoconiosis aparecen nuevas como alteraciones mentales y se incrementan los trastornos músculo-esqueléticos.
La neumoconiosis se estudia dentro de las enfermedades pulmonares intersticiales que son lesiones del intersticio o espacio existente entre las células del pulmón (alveolos) siendo las más conocidas “el pulmón del granjero” por inhalar materiales orgánicos o vegetales, la silicosis, asbestosis y la neumoconiosis de los mineros del carbón. La minería es la industria que genera más riesgos.
Estas enfermedades producen fibrosis pulmonar crónica que va a dificultar la elasticidad de los pulmones y la respiración normal hasta que se vuelve un inválido respiratorio o surge cáncer pulmonar.
En la actualidad llama la atención la creciente prevalencia de trastornos músculo-esqueléticos. Un ejemplo de estos es el síndrome del túnel del carpo, padecimiento que ocurre por compresión del nervio mediano a su paso por dicho túnel en la muñeca y según la OIT “es debido a períodos prolongados de trabajo intenso y repetitivo que entrañe vibraciones, posturas extremas de la muñeca o una combinación de estos factores”.
Trabajadoras de maquilas, industrias de alimentos, teñidos de pieles, manufactura ligera y pesada resultan más afectadas hasta con incidencia de 15 por ciento. Aunque no es mortal es muy discapacitante y se manifiesta por entumecimiento, hormigueo y dolor intenso en los primeros tres dedos y hasta la palma de la mano.
El papel del ruido es otro factor causante de enfermedad y en México se considera el problema de salud ocupacional más frecuente que llega a afectar 34.6 por ciento de todos los trabajadores.
El estrés laboral se ha convertido en grave problema de salud. El impacto de condiciones negativas del trabajo en la mente afectan 22 por ciento de trabajadores de la Unión Europea, segunda causa de consulta o discapacidad factores que conducen a enfermedades: hipertensión arterial, trastornos digestivos, problemas músculo-esqueléticos, depresión y suicidio.
Cada 28 de abril se recuerda a las víctimas fallecidas en accidentes de trabajo, un promedio de 5,500 personas diarias. ¡Que el trabajo sea un auténtico y digno laurel exento de riesgos, enfermedades y muerte!
El autor es Especialista en medicina interna.
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