Así como las primeras lluvias del invierno se pueden pronosticar con bastante exactitud, con tan solo sentir los calores de abril; así como antes de que caigan las primeras lluvias el Ministerio de Transporte e Infraestructura realiza el mantenimiento preventivo de las carreteras; así como la Alcaldía limpia los cauces con antelación, de la misma manera la Empresa Portuaria (EPN) debería de anticipar que en el verano el lago baja de nivel y San Jorge se debe dragar para que los ferris puedan seguir operando, pero no lo hizo, a pesar de que fue advertida con mucha antelación por los transportistas y conocedores del lago.
Lo cierto es que no lo hizo ni en este verano ni en el anterior ni antes de ese. Pero tuvieron suerte porque los inviernos fueron buenos y el nivel del lago subió tanto que en el verano no hubo problemas. Hasta que llegó el invierno pasado, que fue muy malo y el lago no alcanzó su nivel promedio alto. Entonces, todos los que conocemos la problemática lacustre de San Jorge sabíamos que si el pequeño puerto lacustre no se dragaba, las embarcaciones iban a encallar en el verano, tal como está ocurriendo actualmente.
El 25 de marzo, después de muchas gestiones ante la EPN que realicé en mi calidad de presidente de la Comisión de Turismo y promotor del desarrollo de Ometepe desde los años noventa, publiqué un artículo en esta sección de LA PRENSA en que advertía que si la EPN no dragaba con urgencia San Jorge, a mediados de abril los ferris no podrían atracar en el puerto a como en efecto está ocurriendo a partir del lunes 22 de abril. Todavía falta más de un mes de baja del lago, aunque comience a llover ahora mismo.
Me informaron entonces que moverían una de las cinco dragas que están en el río San Juan para el lago, algo que suena fácil, pero que en realidad es una labor titánica, de una logística sumamente complicada. Imagínense que la draga no puede remontar el río San Juan y entrar al lago, como cualquiera podría suponer que es la ruta más lógica y corta.
En lugar de ello se tiene que pasar por la barra del río Indio-San Juan al Mar Caribe, de allí navegar por mar abierto unos 150 kilómetros hasta Bluefields, remontar el río Escondido, desarmarse, montarse en vehículos especiales y desde allí trasladarse hasta el Astillero de El Diamante, ubicado a 350 kilómetros de distancia en las Isletas de Granada.
En El Diamante la draga debe ser ensamblada técnicamente, para que vuelva a ser operativa, botarse al lago y luego ser remolcada unos 70 kilómetros lago abierto en nuestra Mar Dulce, hasta llegar a su destino final: San Jorge.
Toda esta logística que es en efecto muy complicada, también debió ser prevista con antelación por una empresa cuyo mandato de ley es administrar los puertos y mantenerlos en condiciones operativas óptimas. Es como si la pista del Aeropuerto Internacional se tuviera que cerrar porque la Empresa Administradora de Aeropuertos permitiese que se le fueran abriendo baches, más y más grandes cada vez.
Las consecuencias de esta negligencia administrativa de la EPN ya están a la vista de todos: los ferris se están parando, incluso los que transportan el combustible que queman las plantas termoeléctricas de la isla, el turismo se está parando, la economía de la isla está sufriendo, la imagen ante el turista internacional de este destino turístico, donde falla continuamente la luz y el agua, más ahora el transporte, está quedando por el suelo: Ometepe está al garete, varada en medio lago.
¿Se imaginan cómo se sentirían los turistas que viajaban el domingo pasado cuando el ferri Rey del Cocibolca tardó 45 minutos en las maniobras de atraque porque se encalló varias veces, cuando lo normal son 10 minutos?, ¿o los que iban en el ferri Ometepe 1 la mañana del martes 23 cuando el ferri encalló a la salida del puerto y las olas lo golpeaban de costado a su antojo?
En el Gobierno debe haber una explicación ante esta negligencia a la vista de todos. Al fin de cuentas es la imagen de Nicaragua y los 47,000 habitantes de Ometepe los que pierden. ¿Por qué tener cinco dragas en el río San Juan donde aún los resultados están por verse y no haber previsto a tiempo trasladar al menos una a San Jorge para evitar el desastre que ya era previsible? El autor es diputado y Presidente de la Comisión de Turismo de la Asamblea Nacional.
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