Lucía Vargas
El peligro que representa el hueco ubicado de la ferretería Lugo media cuadra al lago, en Granada, es latente. Ahí se han precipitado adultos, niños y algunos vehículos han sufrido daños.
En las aguas putrefactas se bañan los indigentes y enfermos mentales que deambulan por la ciudad. Hasta ahora nadie ha puesto interés en el caso.
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