ASUNCIÓN /AFP
La creación de empleos, la inseguridad, el narcotráfico y la corrupción son los males que enfrentará el presidente electo de Paraguay, Horacio Cartes, en los cinco años al frente del gobierno, según analistas.
“Su gran desafío se resume en una palabra: hacer del Paraguay un país serio”, indicó el politólogo Bernardino Cano Radil. “Su futuro está sujeto a su capacidad de negociación dentro y fuera del partido Colorado para instrumentar una política centrada en la expansión económica, una mayor equidad, la lucha contra la corrupción, el narcotráfico y la inseguridad”, manifestó.
“El pasado del presidente electo Cartes como uno de los principales empresarios del país, junto con su escasa experiencia política y su presunta participación en innumerables actividades ilícitas, prometen dominar la oposición a su presidencia”, indicó un informe de Maplecroft’s, consultora global de análisis estratégico.
“Es absolutamente falsa la acusación sobre mis vínculos con el narcotráfico. Puedo asegurar que no hay ninguna denuncia”, aseveró ayer Cartes.
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El tema inseguridad se instaló con más fuerza el domingo, en plena jornada electoral, al reportarse un nuevo ataque del grupo insurgente Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) que dejó dos muertos, uno de ellos policía, en Kurusú de Hierro, al norte de Asunción.
Randil también manifestó que Cartes no tiene otra alternativa que consensuar con la oposición en el Congreso para encarar la lucha contra la pobreza, que según cifras oficiales trepó al 38 por ciento. Uno 1.2 millones de personas, sobre una población de aproximadamente siete millones viven en pobreza extrema, según cifras oficiales. Los desentendimientos del expresidente izquierdista Fernando Lugo (2008-12) con las fuerzas políticas en el Congreso terminaron por desgastarlo hasta ser destituido en junio, tras un conflicto rural que dejó 17 muertos.
HÁBIL NEGOCIADOR
Los expertos coinciden en que Cartes, un exitoso empresario, es un hábil negociador y un especialista en solucionar conflictos. En menos de cuatro años de afiliación al partido Colorado, en la oposición desde 2008, Cartes consiguió la presidencia del país, luego de rearticular el grupo político, atomizado desde su derrota. “Su talento es conocido por sus éxitos en el área empresarial, en el deporte y ahora en política. No creo que se despoje de ese talento cuando se siente a negociar con sus pares del Mercosur”, puntualizó Cano.
Raúl Fernández, director del departamento de Ciencias Sociales de la Universidad Católica, no se mostró muy optimista con la irrupción del multimillonario tabacalero. “Puede que bajen algunos porcentajes de la pobreza y la desigualdad pero no lo necesario para luchar contra la indigencia. El modelo conservador del partido Colorado no le permite llevar adelante reformas profundas”, señaló.
“Hay problemas estructurales que solo con el cambio de modelo se pueden enfrentar”, agregó, pero admitió el pragmatismo como virtud de Cartes, y sostuvo que el crecimiento del PIB estimado para este año, entre 13.5 y 15 por ciento, “no alcanzará a los más necesitados”.
Consideró que la inseguridad y la corrupción tienen su base social. “La pobreza no genera delincuencia, pero contribuye”. Abogó por una “economía social de mercado” para contribuir a la generación de empleo.
El economista César Paredes cree que Cartes pondrá a prueba su capacidad de cumplir su promesa de radicar empresas extranjeras para mejorar la oferta de trabajo. “Su visión empresarial ofrece confianza a los inversionistas”, precisó, y remarcó que hace falta mano de obra capacitada.
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