Estados Unidos seguía ayer tratando de dar respuesta a las preguntas sobre los atentados del lunes en Boston, después de la captura el viernes de Dzhokar Tsarnaev (19 años), uno de los supuestos coautores, quien, herido tras una espectacular persecución, está en “estado grave, pero estable, aunque aún no es capaz de comunicarse”, informó ayer el gobernador de Massachusetts, Deval Patrick.
El segundo supuesto coautor es Tamerlan Tsarnaev (26 años), hermano de Dzhokar, quien falleció el viernes en la madrugada tras un tiroteo con la policía. Edward Deveau, jefe de Policía de la localidad de Watertown, donde capturaron a Dzhokar, informó ayer a la cadena CNN que, según los primeros indicios, los hermanos Tsarnaev actuaron sin ayuda, pero sigue siendo clave el interrogatorio a Dzhokar.
NO DIRÁN DERECHOS BÁSICOS
Con el objetivo de poder llegar hasta el fondo del asunto, el FBI y la CIA no leerán sus derechos básicos al joven, conocidos como “Miranda Rights”, para que no pueda acogerse a permanecer en silencio cuando ejecuten el interrogatorio. El sospechoso será interrogado por un “grupo de alto nivel” de ambos organismos, que se encargan de los casos de terrorismo, quienes se remitirán a esta excepción de la justicia en casos de peligro para la seguridad pública.
Dzhokar fue trasladado el viernes en la noche al hospital Beth Israel, de Boston, para ser tratado de heridas que supuestamente sufrió en su huida en la noche del jueves al viernes, y que le llevaron a ocultarse en un bote en el patio trasero de una casa en Watertown (oeste de Boston). Tras casi una hora de negociación y varios intercambios de disparos con grupos de elite de agencias federales, policía estatal, equipos SWAT de Boston y Guardia Nacional, Dzhokar se entregó malherido.
Watertown fue el escenario final de la persecución de ambos sospechosos, después de que huyeran del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) el jueves en la noche, tras supuestamente acabar con la vida de un oficial de policía. Ambos emprendieron una huida que finalizó en ese municipio, donde los dos hermanos comenzaron un intercambio de disparos con la Policía, en un tiroteo en el que falleció Tamerlan, y tras el cual Dzhokar se dio a la fuga.
Según Deveau, en el lugar del primer choque, los agentes de seguridad encontraron pistolas, un rifle y al menos seis bombas, de las cuales creen que explotaron tres.
Las cadenas CBS y CNN informaron que el FBI entrevistó en 2011 a Tamerlan a petición de un gobierno extranjero (el diario Los Ángeles Times asegura que fue Rusia) para averiguar si tenía vínculos con grupos extremistas, aunque no encontró nada incriminatorio.
La petición se basó en información acerca de que Tamerlan “era un seguidor del islamismo radical y un fuerte creyente”, según el FBI, que señala también que el joven “había cambiado drásticamente desde 2010” y se preparaba para salir de EE. UU. y “unirse a grupos clandestinos sin especificar”.
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