Edgard Rodríguez C.
Ubicado en línea directa hacia sus sesenta años, Cruz Ulloa quizá ya había descartado dirigir en el beisbol de Primera División.
De hecho, cuando el año pasado Lester Loáisiga renunció al Chinandega y le ofrecieron el equipo, el exreceptor dijo que no.
“Aceptar dirigir al Jinotega tampoco fue fácil. El mánager era Próspero González, quien es mi amigo. Así que fue difícil”, asegura Ulloa.
Sin embargo, hasta el cura párroco de la ciudad, Rafael Ríos, se presentó a la reunión en la que fue informado que era promovido.
“No tuve otra opción que aceptar, aunque mi primera inquietud fue que se me explicara qué pasaba con Próspero”, afirma Cruz.
Próspero fue retirado de la dirección de las Brumas de Jinotega, bajo acusaciones de falta a la disciplina y que el equipo iba en declive.
“El primer día hablé con los jugadores y les dije que los trataría como personas y que los respetaría para que me respetaran”, dice.
- 14-6
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Algo sucedió tras aquel diálogo, pero el equipo dio un giro drástico. De 4-7 que llevaba, salió a ganar 14 de sus siguientes 20 partidos.
“No puedo estar más contento con el trabajo que los muchachos están haciendo. Y creo que la clave ha sido la disciplina”, agrega Cruz.
Desde el arribo de Ulloa al timón dejaron de escucharse gritos en el dogout. Pero además se reordenó el line up y se ajustó la rotación.
“Puse a jugar a Luis Castro y a Eliar Kraudy, que estaban sentados. Y pasé a Isaías Hurtado de primer abridor a tercero”, señala.
La mejoría fue tal que Jinotega comenzó a ganar y se metió en una racha de nueve victorias al hilo, cortada por los Dantos el domingo.
“Cuando perdimos les dije a los muchachos que no hay racha que no tenga final. Pero que teníamos el chance de comenzar otra”, indica.
Y así lo hicieron. Le ganaron el segundo juego dominical a los Dantos y mejoraron su marca a 18-13, para ubicarse terceros en su grupo.
“No se puede cantar victoria. Hay mucho que caminar todavía, pero este equipo está jugando muy suelto y yo tengo mucho optimismo”, sostiene el timonel.
En las Brumas, Ulloa tiene como coaches a Bismarck Guadamuz, Mario Peralta y Francisco Ríos. No son famosos, pero trabajan duro.
“Son personas sencillas, igual que yo, pero deseosas de aportar su grano de arena para el equipo. Me siento cómodo con ellos y esperamos llegar largo”, sentencia.
FUE SELECCIONADO
Cruz Ulloa nació 14 de septiembre de 1953 y, aunque hasta ahora dirige en Primera División, tiene un largo historial como jugador.
“Me inicié en 1975 y me mantuve 14 años con el Chinandega”, dice Ulloa, hombre fuerte y alto, de buen brazo y bate respetable.
Cruz tuvo seis temporadas con más de .280 al bate pero su año cumbre fue 1982, cuando cerró con .329, tras pelear el título de bateo.
“Lo mejor que me ha pasado fue ser parte de la Selección Nacional que ganó medalla de plata en los Panamericanos de 1983”, recuerda.
Y aunque ha laborado como entrenador muchos años, el bigotón dirige por primera vez en el beisbol superior y lo hace bien.
“Haber trabajado a la par de mi mánager y casi un padre, como ha sido Argelio Córdova, me preparó para este reto”, aseguró el mentor que tiene emocionado a Jinotega.
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