SEÚL/AFP
El secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, advirtió a Corea del Norte ayer sobre un eventual disparo de misil, que sería un “gran error”, el mismo día en que Pionyang amenazó a Japón con un ataque nuclear si interviene.
El Ministerio de Defensa surcoreano cree que “Corea del Norte llevó a cabo tres ensayos nucleares, pero sigue siendo dudoso que haya fabricado una cabeza nuclear lo suficientemente pequeña y liviana como para ser montada en un misil”. Pero el Norte “se dirige hacia esa etapa“, declaró el portavoz Kim Min-Seok.
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“Si Kim Jong-un decide lanzar un misil, sea sobre el mar de Japón o en cualquier otra dirección, estaría eligiendo obstinadamente ignorar a toda la comunidad internacional”, manifestó Kerry en una conferencia de prensa en Seúl, la primera escala de su gira asiática que lo llevará el sábado a Pekín y el domingo a Japón.
Kerry expresó el pleno apoyo de EE. UU. a Corea del Sur, calificó de inaceptable la retórica belicista de Corea del Norte y alentó a China a sosegar a su vecino, del que es el único aliado y respaldo económico.
Los dirigentes norcoreanos “deben prepararse para vivir según las obligaciones y los criterios internacionales que ellos aceptaron”, declaró Kerry. China tiene “un enorme potencial para marcar la diferencia sobre este tema”, añadió.
AMENAZAS A JAPÓN
Ayer, las autoridades de EE. UU. y Seúl se esforzaron en atenuar las alegaciones del representante republicano de Colorado, quien el jueves informó que Corea del Norte tendría la capacidad para miniaturizar una carga nuclear y armarla en un misil.
En un editorial publicado por la agencia oficial KCNA, Pionyang calificó de “provocadoras” las declaraciones de Tokio sobre que podría interceptar un misil lanzado por Pionyang que amenace el territorio nipón. El régimen advirtió que tal gesto correría el riesgo de sumergir a Japón en “llamas nucleares”. Y agregó: “Japón está en la mira de nuestro ejército revolucionario y, si Japón hace el más mínimo gesto, la chispa de la guerra tocará primero” a ese país.
El ministerio de Defensa japonés no comentó esas declaraciones pero indicó que tomaría “todas las medidas necesarias para responder a todo tipo de escenario”.
De manera preventiva al disparo de misiles de mediano alcance que podría producirse muy pronto, quizás el lunes —fecha de aniversario del nacimiento del fundador de la dinastía comunista—, Tokio dio la autorización formal a las Fuerzas de Autodefensa de destruir todo misil norcoreano que amenazara el territorio nipón.
Japón anunció la instalación de baterías de misiles Patriot en el centro y alrededores de Tokio. También comunicó sobre el despliegue de destructores en el mar de Japón, equipados con el sistema de radar Aegis y con medios de intercepción.
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