Josué Bravo
Corresponsal/Costa Rica
Unos 600 inmigrantes nicaragüenses son explotados laboralmente en fincas agrícolas ticas ubicadas en la frontera con Nicaragua, denunció el director de la Dirección General de Migración y Extranjería.
De acuerdo con Montero, ellos fueron traídos en condición migratoria irregular – evadiendo puestos fronterizos- a dos fincas de cítricos ubicadas en Santa Cecilia, comunidad de La Cruz, Guanacaste, frontera con Nicaragua.
Los labriegos fueron traídos de Nicaragua bajo engaños, con la promesa de empresas subcontratistas de obtener buena paga por la recolección de naranjas, pero estando en las fincas, las condiciones laborales cambian en detrimento de los labriegos.
En Nicaragua, los obreros reciben la promesa de ganar hasta 6 dólares (tipo de cambio actual) por saco de naranja recolectado, pero al momento de trabajar el pago no alcanza los 4 dólares.
En promedio, una persona puede recolectar entre 3 y 4 sacos de naranja; por lo que los nicaragüenses creyeron que iban a ganar hasta 50 dólares diarios, más alimentación.
Estando en las fincas, los patrones pagan cerca de 3.56 dólares por saco y cada servicio de alimento cuesta cerca de 1.5 dólares, por lo que hay labriegos que solo se alimentan una vez por día, según Montero.
Los nicaragüenses son trasladados de Nicaragua a la frontera de Costa Rica en camiones ganaderos y luego, ellos deben caminar sobre veredas de forma irregular hasta llegar a las fincas.
Aparte del bajo salario, según Montero, los labriegos viven hacinados en covachas que miden tres metros cuadrados.
“Se encontraron baches de 3×3 metros donde vivían hasta 9 trabajadores y otros de 6×6 donde habitan hasta 25 personas, que dormían en camas de formalotas y colchonetas en el suelo, además de 2 baños para 100 personas y largas jornadas laborales”, dijo Montero.
La inspección a las fincas culminó la semana pasada, tras la denuncia sobre el engaño a 115 nicaragüenses el pasado mes de marzo, quienes ingresaron ilegalmente a Costa Rica bajo la falsa promesa de contratistas de recolectar cítricos por un supuesto salario de 50 dólares diarios.
A las fincas visitadas, una de ellas llamada Del Oro, las autoridades le dieron hasta la próxima semana para mejorar las condiciones de los trabajadores, así como poner sus documentos en regla tramitándoles permisos de trabajo.