Organizaciones del siglo XXI

La situación existente en el mundo empresarial ha puesto al descubierto la necesidad de que las organizaciones sean cada día más competitivas. Actualmente, se reconoce a las personas como el factor de competitividad más importante, de tal forma que hoy día se habla de capital y talento humano, haciendo referencia al papel fundamental que desempeña el hombre en la organización.

Vivir en un mundo cada vez más globalizado, ha llevado a poner énfasis en la perfección de la actividad empresarial, para lograr una posición en un entorno altamente competitivo. Se deben crear, buscar y perfeccionar métodos y estrategias que permitan a las organizaciones alcanzar niveles superiores de desempeño organizacional.

Toda organización debe ser cuidadosa al momento de escoger su personal. Debe contar con un plan estratégico de planificación de la fuerza laboral, el cual consiste en: Ubicar a la persona idónea con las competencias adecuadas en el puesto correcto y alinear el plan estratégico de la fuerza laboral con la misión, visión y plan estratégico de la empresa.

Un “colaborador comprometido” es aquél participativo y entusiasta en el trabajo, y que se desempeñará de acuerdo a los intereses de la organización. Es quien es constantemente productivo y tiene un desempeño superior.

En lo que respecta al “compromiso en el centro de trabajo”, la Organización Gallup ha estudiado por más de treinta años los factores determinantes del comportamiento humano y ha identificado doce elementos que están íntimamente ligados a lograr el compromiso hacia la organización. Son los “12 elementos de la gran gerencia” que hablan de:

1. Lo que se espera en el trabajo, 2. Contar con los materiales y equipo para realizar el trabajo, 3. Oportunidad para hacer lo mejor, 4. Reconocimiento, 5. Le importo a alguien, 6. Desarrollo, 7. Mis opiniones cuentan, 8. Misión/propósito, 9. Comprometido a realizar un trabajo de calidad, 10. Mejor amigo, 11. Progreso y 12. Aprendizaje y crecimiento.

Un colaborador entusiasta, leal, productivo y comprometido con la misión, visión y plan estratégico de la organización, redundará en resultados que beneficien a la empresa.

Las organizaciones del siglo XXI son aquellas que cultivan principios que generan éxito en sus colaboradores de tal forma, que a través de sus conductas y pensamientos, se logren alcanzar los objetivos y metas organizacionales. Algunos principios de éxito son: Excelencia, Diligencia, Compromiso, Visión y Acción.

Una de las mejores maneras de lograr competitividad en el mercado es construir una cultura que:

•* Brinde espacios para que el personal se desarrolle y comparta sus conocimientos y experiencia.

*• Aprenda de los errores, no castigarlos.

Es necesario tener presente que el aprendizaje corporativo es “informal” y la gerencia debe estar comprometida en éste proceso a través de: promover y premiar el conocimiento, dejar que los expertos de la organización compartan el saber y que el mismo esté disponible para otros miembros y no castigar los errores.

En resumen, seleccionar y reclutar el personal idóneo, lograr el compromiso de los colaboradores, cultivar principios que generen éxito y fomentar una organización que aprende son ejes verticales para abrirse paso en un mundo cada vez más globalizado y competitivo.

El mejor camino al éxito organizacional es dar pasos firmes construyendo una organización sólida que refleje y evidencie una estrecha relación entre la empresa y sus colaboradores. La autora es administradora de empresas

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