Resid. San Andrés libre de precaristas
Roy Moncada
La toma de propiedades en el país se ha convertido en un ciclo que finaliza en violencia. Empieza por la toma de los terrenos baldíos, luego la persuasión de la Policía Nacional para que los precaristas desalojen por las buenas, pero al no conseguirlo, terminan lográndolo por las malas. Ese es el círculo.
Solo en los últimos cuatro meses la Policía Nacional ha sacado a cinco grupos de personas en la capital. En cuatro casos han tenido que desplegar a las fuerzas de la Dirección de Operaciones Especiales Policiales (DOEP) para sacarlos.
A inicios de diciembre del 2012 la Policía desocupó tierras pertenecientes a las Hermanitas de la Asunción, en el reparto San Francisco, de Tipitapa. A tal grado llegó el enfrentamiento que salió herido el segundo jefe de la Policía Nacional Managua, Pablo Emilio Ávalos.
Para marzo de este año el escenario de desalojo, conjugado con violencia, surgió en el mismo municipio de Tipitapa. Esta vez en Ciudadela San Martín, donde el final del operativo policial dejó 32 personas detenidas, después que se enfrentaran contra los uniformados.
Días después los oficiales destruyeron champas que estaban desde hace meses en 120 manzanas, detrás del Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino, camino a Sabana Grande. Aunque no hubo detenidos, los desalojados relataron que los policías ejercieron fuerza para sacarlos de los terrenos que dicen ser dueños.
Sin embargo, el pasado lunes se protagonizó el más ardiente desalojo. Precaristas que aseguraban ser exmilitares, y que permanecieron asentados por más de dos meses en 60 manzanas, detrás del residencial San Andrés, ubicado en Ciudad Sandino, se resistieron al desalojo y terminaron agarrándose a punta de piedras con la Policía.
Al final del día la Policía Nacional informó que producto del enfrentamiento hubo 53 detenidos, cinco personas golpeadas y un camión de la Alcaldía de ese municipio quemado.
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