Cartas al Director

Aniversario de Radio Corporación

Así como distinguimos a Pedro Joaquín Chamorro Cardenal como abanderado y Mártir de las Libertades Públicas, especialmente de la prensa escrita, asimismo es justo designar a Fabio Gadea Mantilla portaestandarte de la libertad de la prensa hablada.

Más aun, su actitud de ciudadano íntegro y congruente con sus ideales demuestra sus convicciones democráticas al no asumir la diputación “regalada”.

Asimismo, su calidad de empresario eficiente y empeñoso demuestra que Radio Corporación es una institución social nicaragüense que orienta y defiende los derechos políticos de nuestra población.

Felicitaciones amigo Fabio por el 48 aniversario de Radio Corporación.

Emilio Álvarez Montalván.

El tañido de las campanas

Eran las 12:05 del mediodía, caminaba sobre el sector del parque donde conversaba con un buen amigo. De pronto repicaron las campanas de la parroquia San Pedro. Mi corazón latió fuerte y le dije a mi amigo: “¿Estas campanas sonando a esta hora? Está raro. Yo creo que ya hay nuevo papa”. Posteriormente, me fui. De camino me llaman, mi presentimiento fue afirmativo.

Pues sí, humo blanco: ¡ Habemus papam! Jorge Mario Bergoglio, papa Francisco, originario de Buenos Aires, Argentina, y de 76 años de edad.

Estando en mi casa, no me perdí su presentación y salida ni un minuto. Sin duda, fue algo emocionante escuchar el sonido de las trompetas y el aviso. Mientras el papa caminaba hacia el balcón, donde salió para saludar a los feligreses que lo esperaban ansiosos. En esta ciudad de Rivas repicaron las campanas, pero esta vez de la parroquia San Francisco de Asís.

Luego, escuchando a algunos expertos y otros que lo conocen de su entorno: es un hombre humilde, camina hasta en autobuses colectivos.

Su humildad le hizo llevar el nombre de Francisco, primer papa latinoamericano en la historia y el número 266.

Claro, no todo es bueno. En las redes sociales de algunos diarios también he leído comentarios tanto positivos como negativos; sin embargo, nadie está libre de pecados.

Todos somos humanos y cometemos errores, somos solo hijos de Dios Padre.

Pero sí, no hay duda de algo: es el sucesor de Pedro, primer papa de la Iglesia católica. Bendiciones y felicidades.

Sé que existe gente que no profesa, que está en otra religión; pero también he observado cómo los sumos pontífices, como Juan Pablo II, tenían buenas relaciones con todos, sin excepción alguna.

Roger Salinas Gallegos. Periodista de Rivas.

El papa y las Malvinas

Llegó a Roma Cristina Fernández, la presidenta de la Argentina, con cara sonriente a ser la primera que visita al papa Francisco.

Su primera reacción a la elección del nuevo obispo de Roma fue fría, y lo mencionó con desgano a su audiencia. Después vino la reunión con sus asesores a ver cómo le ponían una trampa a este “cura problemático” con el que nunca tuvieron buena química en Buenos Aires.

¡Y justo! Se apareció ella en Roma, gastando miles de euros con su comitiva, vistiendo de un luto riguroso con dos regalitos sencillos para el sumo pontífice y con una propuesta diseñada a dejarlo malparado ante los ojos de los argentinos o del mundo. Él escoge.

Resulta que Cristina, como buena ficha del Alba y la izquierda autoritaria de Suramérica, llega a pedirle al santo padre, líder de 1,200 millones de fieles católicos, que la ayude “intercediendo” en el conflicto de las Malvinas. Cualquiera que haya jugado ajedrez , o tablero incluso, conoce de esas jugadas en que uno está en una disyuntiva: o pierde una buena ficha aquí o se lo comen allá, no hay escapatoria. Y eso es lo que esta pérfida mujer le propone al nuevo papa argentino.

Si se mete (intercede) en el conflicto británico-argentino corre el riesgo de lucir pequeño, localista y fuera de lugar. Su rebaño no solo es la Argentina, sino el billón de católicos de todo el mundo. Los británicos, ni cortos ni perezosos ya dejaron establecida su posición de rechazo público oficial a ninguna mediación del Vaticano. Si Francisco no intercede por la Argentina, los medios manejados por el oficialismo dirán que el papa argentino no es nacionalista y se olvidó ya de su pueblo natal. Para cerrar la trampa, Cristina pone de ejemplo que el papa Juan Pablo II intercedió en un conflicto entre Chile y la Argentina por el Estrecho de Beagle y fue exitoso. Excepto que en ese ejemplo a ella se le olvida mencionar que al papa lo invitaron a participar las dos partes. Pero aquí no hay invitación doble.

Es insólito ver la maldad de la gente. Estos políticos del Alba son estrellas en manipular a los pueblos y son rencorosos hasta la muerte. Si esta mujer creyó que el Vaticano iba a caer en esta trampa tan burda, se equivocó de cabo a rabo. Nosotros, los fieles católicos, vimos clara la maniobra, la rechazamos y rogamos a Dios que ilumine y proteja al papa de individuos de la calaña de Cristina.

Zacarías Chamorro

¿Vivir bonito?

La tan cacareada campaña del Gobierno acerca de “vivir bonito” no estaría nada mal si fuera aplicable a realmente vivir bonito. Pero esto se vuelve un simple eslogan para el verdadero pueblo, y más si con la tal campaña se irrespeta lo más sagrado para un ciudadano, como son los símbolos patrios.

A partir de la inconstitucional llegada de Ortega al poder se cambió el Escudo Nacional por una horrible e irrespetuosa caricatura murillista, el dictador irrespeta la Bandera Nacional y, como si fuera poco, ahora no se canta el Himno Nacional en el acto cívico en muchas escuelas.

¿A qué será que le llaman vivir bonito? ¿A machacar los valores morales de los nicaragüenses imponiéndoles cualquier campaña falta de toda ética?

Vivir bonito es respetar los derechos de los demás, como lo demanda nuestra Constitución Política mil veces violada por los gobernantes.

Vivir bonito es darle al ciudadano su lugar dentro de esto que se llama patria y no exigirle pertenecer a un determinado partido para que pueda optar a un trabajo al cual tiene derecho por legado constitucional.

Vivir bonito es no vivir atemorizado como vivimos los nicaragüenses.

Vivir bonito sería que todos los jubilados recibieran lo que en ley les corresponde, y no las migajas insultantes que el Gobierno les “otorga”.

Vivir bonito es tener todos los mismos derechos y recibir lo que la Constitución obliga.

Vivir bonito, para el pisoteado pueblo, sería tener todas las comodidades que los gobernantes tienen, mismas que nos han arrebatado a quienes no comulgamos con su mismo credo.

De una cosa estoy seguro: el verdadero pueblo nicaragüense vivirá bonito cuando en nuestro terruño no queden ni huellas de quienes tanto daño le hacen al país.

Dios tarda, pero no olvida.

Ramón Pineda. Jinotega.

COMENTARIOS

  1. Leonel A. Marin Mc Ewan
    Hace 14 años

    La nomenclatura sandinera vive bonito, en Mansiones, vehiculos lujosos, comen langosta, pezcado al ajillo, churrazco. Mientras el pueblo con costo hace dos tiempos con arroz y frijoles y frijoles con arroz. El populismo ha sido un engaño para el pueblo nicaraguense ya que los ortearcas se dan la dulce vita; mientras el pueblo sufre hambre, desnutricion y desempleo.

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