La reforma de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que los cancilleres de la Organización de Estados Americanos (OEA) discutirán el viernes, genera preocupación en ONG y divide a los países latinoamericanos.
El presidente de Bolivia, Evo Morales, amenazó ayer con retirar a su país de la CIDH, a la que equiparó con una “base militar” de Estados Unidos, dirigida a “juzgar” a otros países.
Ecuador impulsa una profunda reforma a la CIDH, lo que es visto por detractores como amenaza a la independencia de la comisión.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A