Ricardo Trotti

Culto a Chávez y martirio

Hugo Chávez murió transformado en lo que odiaba y combatía. Con el fallido golpe de Estado de 1992 ganó cárcel, pero también popularidad y chapa de héroe nacional, sirviéndoles para amalgamar el sentimiento popular contra el establishment, la partidocracia y la corrupción.

Chávez acusó a la élite política de entonces de corrupta y no permitir que un país tan rico despegara. Pero, a 15 años de ganar la Presidencia en 1988, su movimiento tiene tantos vicios como los gobiernos de Acción Democrática y Copei que le antecedieron. Venezuela sigue mal como antes, con el agravante de un despilfarro proporcional a los precios siderales del petróleo.

La opción de Chávez fue por los pobres y marginados, y por recuperar lo que la política tradicional, que él aborrecía, descuidó. Pero en su ambición por refundar la república, acumuló todos los poderes del Estado —policial, militar y judicial— usándolos para perseguir a opositores y disciplinar a los suyos.

Con su prédica antimperialista y estadounidense disfrazó la expansión de su imperio nacionalista. Lideró con ideas de unidad regional y a fuerza de millonarios subsidios petroleros, interfiriendo en elecciones y políticas en el extranjero. Hipócritamente, su pretendido imperio tuvo en el yanqui, “el del mal”, a su mayor y más fiel aliado comercial.

Su carisma popular es fiel retrato de las grandes multitudes que despidieron su féretro. Pero el apoyo que cosechó durante su carrera no fue solo espontáneo, sino intencionado. Apuntalado por un enorme aparato de propaganda, Chávez creó un populismo sentimental basado en un estricto culto a la personalidad, polarizando a la sociedad. De ahí que tras su muerte, muchos vivieron el luto llorando y otros descorchando.

La maquinaria del populismo no distingue entre seguidores genuinos, beneficiados ocasionales o parásitos permanentes. Tiene vida propia y requiere de un líder, un mártir o una idea a la que seguir. Sin la debida manutención —propaganda, clientelismo y recursos económicos ilimitados— el movimiento puede dividirse o surtir un efecto bumerang peligroso.

El chavismo cuenta ahora con todas las ventajas. Treinta días es poco tiempo para que las emociones se disipen y para que el duelo y el 57 por ciento conseguido en las elecciones de octubre pierdan impulso. La estrategia de extender el duelo a catorce días y eternizar a un Chávez embalsamando su cuerpo, cumple con mantener la agitación y el culto al líder.

Es que la muerte natural de Chávez fue un golpe duro. La muerte sin tragedia, sin persecución, no es martirio ni redención. El chavismo habría preferido que el comandante hubiera sido abatido como el Che Guevara, Gandhi y Martin Luther King o, al menos, que el modo de su deceso despertara dudas como el de Salvador Allende.

De ahí que las dudas ya las haya presentado el ahora presidente interino, Nicolás Maduro. Aunque en forma ficticia, animó una fórmula para crear el martirio necesario. Afirmó que una comisión investigativa futura detectará que a Chávez le inocularon el cáncer, es decir que fue asesinado, al tiempo que echaba a dos diplomáticos estadounidenses, cerrando así, el círculo del complot extranjero.

La inventiva conspirativa de Maduro, propia de los regímenes autoritarios de izquierda o derecha, fue atributo permanente de Chávez. Le daba lo mismo pronosticar invasiones y su posible asesinato, que acusar a EE. UU. de haber provocado el terremoto de Haití mediante detonaciones subterráneas.

El fin último siempre es alimentar el patriotismo y, sobre todo las lealtades cuasi religiosas de los seguidores. Ahora fallecido, el oportunismo y lealtad del chavismo recurre a inmortalizar el cuerpo y espíritu del líder ya convertido en prócer; y alimentar la devoción armada de los círculos bolivarianos que juraron proteger la revolución.

Más allá del mito que buscan crear, no creo que Chávez “vivirá para siempre”, como dijo Evo Morales, ni que bajará de los cielos junto con Jesucristo el Día de la Resurrección para imponer paz y justicia, como pronosticó el presidente iraní, Mahmoud Ahmadineyad.

El endiosamiento de Chávez tiene fines más terrenales y de corto alcance: Conservar la unión del movimiento, ganar las elecciones y mantener cierto control autoritario para evitar que la profunda crisis económica, aniquile cualquier plan de supervivencia futura. El autor es periodista argentino, director de Prensa de la SIP.


COMENTARIOS

  1. Isidro Perez
    Hace 14 años

    Chavez atacaba al Imperialismo Yanki, y el quiso conquistar a America Latina y lo logro comprando algunos Dictadores con su petroleo, Chavez tambien tenia ideas Imperialistas cosa que el tanto criticaba. Muchas veces criticamos a alguien y no nos damos cuenta que tal vez somos iguales o peor a lo que criticamos.

  2. Andrew Herrera-Meza
    Hace 14 años

    Eso del culto a seres indeseables lo hemos vivido desde 1979, NIC, miremos como barrios, hospitales, escuelas, calles, residenciales, ministerios, edificios, clinicas, puertos y aeropuertos (LAS MERCEDES), universidades, Mercados, todos llevan AUN los nombres rebautizados $andias, la Infraestructtura heredada X el Presidente Somoza, nombres de delincuentes, los drogos de los barrios, asalta bancos, comunistas que querian un «cambio», y ser ellos los NUEVOS MILLONARIOS, XQ no querian ser palma2

  3. Denso Orozco
    Hace 14 años

    Buen articulo;chavez no fue mas que otro cochino dictador,pero con mucho mas poder que cualquier otro dictador en latinoamerica solo comparado con Hitler,solo le falto desatar guerras y salir en la conquista del resto de America;pero como ya no se puede hacer eso en estos tiempos,empezo a conquistar con el poder de su petroleo a paises como Nicaragua,Bolivia y Ecuador;[fallo con Honduras,}apoyados por los sempiternos dictadores cubanos castros,candidatos a ser los siguientes embalsamados

  4. Hace 14 años

    oposicion puede ganar las elecciones venideras, podria ser, pero en el ambiente politico/las teorias conspirativas y las acusaciones veladas y directaas de algunos dirigentes de la oposicion por parte de los que se quedaron con el poder en ese pais; simplemente le ventajas de eleccion son claras para Maduro.

  5. Hace 14 años

    Embalmando el cuerpo de Chavez es simplemente una estrategia fabricada por los Castros con la complicidad de los delfines venenzolanos para mantener la imagen del lider viva en la mente de todos esos que directa o inderectament se beneficiaban de la cartera profusa del Comandante o de los miles de cadres armados, que Chavez durante su administracion formo y permitio como un segundo ejercito de defensa de la revoluciopn, y los cuales llevan a cabos toda clase de desmanes en ese pais.que la

  6. franz
    Hace 14 años

    Chavez fue entrenado para ser un dictador nada menos que por nuestro comandante president Daniel Ortega con el consentimiento y visto bueno de Fidel Castro. Recivia ordenes acesoramiento politico le lavaron el cerebro que podia hacer mucho por Latino America con los petrodollares. Ahora tiene que rendirle cuentas a San Peter..Buena suerte con ese Sr.

  7. José Alberto
    Hace 14 años

    Muerto el perro se acabó la rabia.

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