Juan Vega Gonzales
El desarrollo empresarial enfrenta un problema global de escasez de buenos gerentes. Las universidades/escuelas de negocios están más enfocadas en lo académico y generalmente alejadas de la realidad/ necesidades empresariales.
En consecuencia, los gerentes que producen suelen estar demasiado enfocados en el corto plazo financiero (utilidades) y en su propio crecimiento personal; más que en la generación de liderazgo visionario, trabajo en equipo y compromiso con resultados financieros, sociales y ambientales.
Culpar al otro se ha vuelto casi un deporte nacional en las empresas. Como dicen los Les Lutieres , (humoristas argentinos), “Errar es humano, pero echarle la culpa al otro es más humano todavía”. Nadie quiere responsabilizarse por los resultados, ni por los errores.
El coaching (entrenamiento) gerencial procura efectivizar y humanizar a la gerencia, basado en un enfoque de equilibrio de objetivos y “aprender haciendo en el trabajo”.
Ejercicios de autodiagnóstico y evaluaciones cualitativas y cuantitativas ayudan a identificar (árbol de problemas y análisis causa/efecto) las principales oportunidades y compromisos de mejora.
Se mejora el proceso de toma de decisiones mediante el análisis de beneficio/costo de cada alternativa de solución y se optimiza el manejo del tiempo gerencial, enfocándose en áreas críticas que mejoren productividad, clima laboral de la institución y satisfacción de clientes.
Para mejorar el uso del tiempo y efectividad gerencial se presupuesta tiempos que se dedicarán a tareas críticas para el éxito del negocio (ventas, motivación de empleados, satisfacción/razones de retiro de clientes y creación de valor para clientes y accionistas.
Las decisiones gerenciales se documentan en una bitácora de seguimiento que da consistencia al proceso de seguimiento y permite aprender de los resultados/efectividad de las decisiones tomadas.
El coach cumple un papel de entrenador u orientador, responsable de ayudar a las personas a descubrir y alcanzar su verdadero potencial en la empresa, y a llevar una vida más equilibrada en el hogar.
Escriba sus metas y dé seguimiento a las mismas. Una meta bien definida es claramente medible, es específica, tiene una duración definida en el tiempo y es agresiva pero alcanzable.
Modificar percepciones, actitudes y comportamientos (costumbres), consolidados durante años, precisa un proceso de coaching y acompañamiento gerencial durante algunos meses.
Al contratar un coach (entrenador) gerencial, busque personas con experiencia real en el tema (que demuestren haber sido gerentes exitosos en tiempos de crisis), ellos lo ayudarán a alcanzar mejor sus objetivos.
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