LA PAZ/AFP
El gobierno boliviano espera la «libertad pura y simple» en una audiencia judicial citada para el viernes de tres soldados que traspasaron la frontera con Chile acusados de ingresar ilegalmente a este país con un arma, dijo este jueves el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana.
«Esperamos como resultado de la audiencia libertad pura y simple para los soldados, ese episodio de los soldados en la frontera merecía simplemente una respuesta diplomática relacionada con las tradiciones de amistad, de vecindad del Gobierno de Chile», manifestó Quintana, en una declaración en la casa de Gobierno.
Quintana, uno de los hombres más cercanos al presidente Evo Morales, enfatizó que «nuestro Gobierno espera que nuestros soldados puedan ser liberados en el menor tiempo posible sin que medie ningún tipo de proceso penal».
La fiscalía chilena y la defensa de los reclutas bolivianos habrían llegado a un acuerdo para la suspensión del juicio en su contra y podrían abandonar Chile el viernes, según anticipó en ese país su abogado defensor, Roberto Celedón.
El acuerdo podría plasmarse en la audiencia citada para el viernes en un tribunal de la población chilena de Pedro Almonte.
La detención de los soldados, que alegaron perseguir a contrabandistas de autos, provocó un agrio cruce de palabras entre los gobiernos de ambos países y que involucró inclusive a sus mandatarios.
El conflicto «ha desbordado» el plano diplomático, según Quintana, que evocó que anteriores incidentes fronterizos se resolvieron por esa vía.
En 1991 «a cinco carabineros armados que perseguían a un supuesto criminal en la frontera y que ingresaron a territorio nacional, a la localidad de Todo Santos, más de 50 kilómetros persiguiendo a un delincuente, como Gobierno se los detuvo, se los desarmó y se los devolvió al puesto de carabineros de dónde provino la patrulla», señaló.
Morales consideró que la detención de los tres soldados por cruzar la frontera a fines de enero «es una venganza del presidente (chileno, Sebastián) Piñera, por la persistencia boliviana en su centenario reclamo de una salida soberana al mar perdida en una guerra en 1879. La Paz y Santiago carecen de relaciones diplomáticas desde 1978, tras el fracaso de una gestión sobre la cuestión marítima.