Lucía Navas
La agenda de Juan Fernando Zalduendo ha sido bastante intensa esta semana por su presentación oficial como el nuevo representante del Fondo Monetario Internacional (FMI) en Nicaragua, ante los principales actores de Gobierno y sector privado que intervienen en la política económica. Zalduendo sustituye al también argentino Gabriel Di Bella, quien concluye su asignación de tres años y retorna a Washington.
Di Bella le advierte que con Nicaragua “el trabajo sigue siendo tratar de apoyar la agenda del Gobierno en los temas de estabilidad macroeconómica y reformas que le permitan al país crecer en mediano plazo y por lo tanto combatir la pobreza de manera más efectiva”.
Di Bella y Zalduendo coinciden en la importancia de preservar “diálogo fluido” con las autoridades”, principalmente cuando un reto inmediato es llevar a final término las negociaciones del nuevo programa macroeconómico entre el FMI y Nicaragua.
“La intención es continuar con ese diálogo y creemos que es solo de materia de tiempo durante este año el poder llegar a tener un programa que el Fondo pueda llegar a acordar con las autoridades nicaragüenses”, expresó Zalduendo al final de la reunión que sostuvo ayer en la Comisión Económica de la Asamblea Nacional.
Wálmaro Gutiérrez, legislador sandinista y presidente de la Comisión Económica, igual cree que en 2013 “se pueden dar esas condiciones que generen un nuevo acuerdo”. Pero afirmó que con acuerdo o sin acuerdo con el FMI “Nicaragua va a continuar su estabilidad macroeconómica”, que incluye una inflación moderada, el deslizamiento de la moneda previsible.
María Eugenia Sequeira, diputada liberal y vicepresidenta de dicha comisión, destacó que en la agenda “hay asignaturas pendientes”, ya que el FMI señala de importante la reforma al Sistema de Pensiones para darle sostenibilidad financiera. Pero Sequeira insiste que “ese es un tema delicado y hay que trabajarlo con pinzas”.
Ver en la versión impresa las páginas: 3 C