Los obispos de Nicaragua estuvieron ayer en Jinotega dedicándole un homenaje especial a monseñor Pedro Vílchez. LA PRENSA/F. RIVERA

Adiós monseñor Vílchez

Cerca de tres horas duró la misa de cuerpo presente para el obispo emérito de Jinotega, monseñor Pedro Vílchez, concelebrada ayer en Catedral San Juan de Jinotega por los obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, más el secretario del nuncio apostólico, Vinchinzo Turturro, ante un lleno completo en la amplísima Catedral, que resultó pequeña ante el desborde de feligreses.

FÉLIX RIVERA

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El secretario de la Nunciatura en nuestro país, Vinchinzo Turturro, presentó las condolencias por la muerte de monseñor Vílchez a la Conferencia Episcopal y a los laicos “por la triste noticia de la muerte de monseñor Vílchez. Después de unas horas de haber llegado a Nicaragua, el nuncio apostólico elevó sus oraciones al Creador porque “Nicaragua pierde a un gran evangelizador que incansablemente ha sembrado la semilla de la palabra de Dios”.“Fue un pastor misionero para esta Diócesis, por llevar una vida espiritual entregada a la oración por su pueblo”, dijo.

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Cerca de tres horas duró la misa de cuerpo presente para el obispo emérito de Jinotega, monseñor Pedro Vílchez, concelebrada ayer en Catedral San Juan de Jinotega por los obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, más el secretario del nuncio apostólico, Vinchinzo Turturro, ante un lleno completo en la amplísima Catedral, que resultó pequeña ante el desborde de feligreses.

Momento emotivo fue cuando todos los obispos desfilaron alrededor del féretro que contenía los restos del extinto obispo emérito de Jinotega, y cada uno de ellos pasó regando agua bendita alrededor del ataúd.

Los restos de monseñor Vílchez fueron sepultados a las 6:00 de la tarde de este 20 de febrero en la capilla de Guadalupe, dentro de la imponente Catedral San Juan de Jinotega, después de una misa que ofició el clero de Jinotega.

El presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor René Sándigo, manifestó: “La iglesia de Jinotega va creciendo y dentro de ese contexto ya tiene a su primer obispo en un lugar especial y la iglesia de Jinotega puede hablar que su primer obispo está disfrutando de la eternidad del Señor y que en vida no claudicó, no echó pie atrás”.

Por su parte el vicario de la Diócesis de Jinotega, monseñor Eliar Pineda, agradeció la presencia de la Conferencia Episcopal, porque “para nosotros es una alegría, esta unidad que nos traen los obispos”.

Los obispos del país, el secretario de la Nunciatura y las autoridades civiles, militares y todo este pueblo jinotegano acompañó ayer en su último adiós al obispo emérito Pedro Lisímaco Vílchez, quien descansará en la capilla de Guadalupe.

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COMENTARIOS

  1. Eddy
    Hace 14 años

    :'( Él fue quien me dio la primera comunión hace 12 años… Que descance en paz

  2. Manuel Gonzalez
    Hace 14 años

    Descanse en paz.

  3. Jinotegana
    Hace 14 años

    Interesante el absoluto silencio ensordecedor de Monseñor Herrera, quien sucedió a Vilchez hace algunos años. También el padre Eliar no habla de dolor, sino que «de la alegría de esta unidad que nos traen los obispos». ¿Porqué será?

  4. JD Rugama
    Hace 14 años

    Yo me confirmé con él, era muy carismático, recuerdo que llegaba a las comunidades y eran «tumultos de gente» que le seguían. Recuerdo una vez llegó a la comunidad las Vegas y pusieron una manta que decía: «Con Cristo y con su Iglesia, Vílchez a la cabeza». Los 20 de enero de cada año llegaba a presidir la misa en honor a San Sebastián y por su carisma, la gente se abarrotaba en la iglesia que construida por el Padre Vásquez. Ellos eran cuates, se apreciaban mucho, al igual que a Od

  5. Martín Palacios
    Hace 14 años

    Dios lo tenga en su santo reino, descanse en paz monseñor Vílchez.

  6. Julio César Cisne - Ponce, DR.
    Hace 14 años

    Monseñor PEDRO L. VILCHEZ V. ocupa un sitial de honor en nuestra memoria, ya q’ lo conocimos desde q’ era niño. Era el incansable Padre Vílchez quien llegaba a todas las comunidades de Matagalpa, no importaba si tenía q´ llegar en mula, o a pie.
    Siempre recordaremos su Amor por la gente, su extraordinaria capacidad para tratar con las/los campesinos.

    Como creemos en la vida eterna, se q’ lo volveremos a ver con su rostro sonriente.

    ¡Qué DIOS Lo permita disfrutar de su Santo Reino! Am

  7. Verdades
    Hace 14 años

    Es un secreto a voces que el obispo actual Enrique Herrera, fue en su amor seudofranciscano más que indifernete como Mons. Vichez. Y tuvo el «gesto» de asistir a su funerales cuando en cierta ocasión casi lo mando a la tumba. Dios perdone sus culpas.

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