QUITO/EFE
Guillermo Lasso, un exbanquero de 57 años acostumbrado a los retos desde temprana edad, intenta, como Líder del movimiento Creando Oportunidades (CREO), llegar a la Presidencia por un camino cuesta arriba, acechado por la sombra de la crisis financiera que afectó al país hace más de una década.
El menor de once hermanos, Lasso relata que nació en una familia de clase media y recuerda que a sus 15 años trabajó en la Bolsa de Valores de Guayaquil para terminar sus estudios secundarios y aportar al hogar. Aunque no concluyó sus estudios universitarios, realizó un diplomado en Administración de Empresas en el Instituto de Desarrollo Empresarial (IDE) y en el 2011 la Universidad de las Américas de Ecuador le concedió el título de Doctor Honoris Causa.
Lasso fue a los 39 años presidente ejecutivo del Banco de Guayaquil. Aprovechó su experiencia en el campo para fundar el Banco del Barrio, que consiste en la instalación de un punto de atención en negocios no bancarios, como pequeñas tiendas, para facilitar el acceso a los servicios financieros.
Se siente “orgulloso” de haber sido banquero y destaca que el suyo fue uno de los bancos que se salvó de la crisis financiera de 1999 y que trató responsablemente a sus clientes. Sin embargo, este candidato, de segundo en las elecciones con un 19 por ciento en la intensión de votos, lejos de Correa con el 54 por ciento, no ha logrado sacudirse el eco negativo que esa palabra despierta en sus compatriotas, lo que han aprovechado algunos de sus rivales.
Rafael Correa recordó en la campaña que el rescate bancario que aplicó el Estado ante la crisis le costó al erario público unos 8,000 millones de dólares, mientras muchos ciudadanos aún esperan la devolución de sus ahorros. Sus adversarios también destacan que en 1999, Lasso fue ministro de Economía en el Gobierno del presidente Jamil Mahuad, que dolarizó la economía tras haber retenido el dinero de los ahorradores durante varios días. Lasso aclara que ocupó ese cargo solo un mes tras la retención de los fondos y que renunció por sus diferencias con Mahuad.
Lasso es miembro del Opus Dei y se declara católico. Se opone al aborto y dice respetar las uniones entre personas del mismo sexo, pero no las considera un matrimonio. Enarbola la libertad de expresión y la independencia de poderes como banderas de una campaña en la que ha evitado criticar directamente a otros candidatos.
Ver en la versión impresa las páginas: 9 A