Juan Vega Gonzales
Uno de los mayores desafíos de dirigir una empresa es asegurar que se mantiene el enfoque en los aspectos prioritarios para los objetivos/éxito del negocio. Evitar dispersarnos con tentaciones del momento que no aportan o nos alejan de nuestro objetivo mayor.
El cumplimiento de metas de ventas y procesos eficientes/de calidad, dependen en esencia de la decisión personal de cada uno de los gerentes y empleados de qué es lo que deciden valorar/priorizar y defender (y qué no) en el día del día, con sus actitudes y comportamientos.
Los resultados empresariales dependen de la eficiencia del liderazgo gerencial para mantener activos, motivados y enfocados a sus colaboradores. Esto requiere de mucha comunicación y seguimiento cercano de lo que ocurre en el campo o punto de venta y en la mente de sus clientes y/o empleados.
La experiencia demuestra que es importante sostener procesos de diálogo abiertos, preguntando a sus empleados y clientes dónde estamos verdaderamente con respecto a nuestra visión, a la competencia y cuáles son sus sugerencias de mejora.
Lo invito a plantear con su equipo de colaboradores (y con sus clientes) y las siguientes preguntas de autocrítica sincera y constructiva:
1. ¿Por qué no?: ¿Por qué no estamos haciendo las cosas que sabemos o se supone que deberíamos estar haciendo? ¿En qué nos supera la competencia? Y ¿por qué perdemos clientes y/o empleados?
En función a las respuestas que obtenga, corresponde preguntar y pensar estratégicamente en cómo lograr la mejora inmediata en temas que se identifiquen como prioritarios para mantener el enfoque y alcanzar el éxito de la organización.
2. ¿Cómo hacerlo?: ¿Qué harías en este momento si fueras el gerente general de la empresa? ¿Si pudieras concentrarte en un solo aspecto crítico para el éxito del negocio o tu trabajo, cuál sería este? ¿Qué hacer para que cada miembro de nuestro equipo sea como el mejor de nosotros? ¿Cómo podemos ser diferentes y mejores? Y ¿qué apoyo necesitas de la empresa/gerencia/ tu supervisor?
Partiendo del diálogo y reflexión, la idea es lograr que cada funcionario se vea y piense a sí mismo como si fuera el gerente general de la organización; a su vez que cada gerente se entienda y perciba a sí mismo como un prestador de servicios o motivador de sus colaboradores y clientes.
Una vez que encuentre lo que piensa la gente, demuéstreles que les toma en cuenta. Priorice e implemente medidas de respuesta inmediata.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 C