Ciudad del Vaticano/EFE
Un día después de que Benedicto XVI anunciara que dejará de ser papa el 28 de febrero, el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, reiteró que el papa “no tiene enfermedades específicas”, pero confirmó que desde hace tiempo lleva un marcapasos y que recientemente fue sometido a una ligera intervención para cambiar las pilas del mismo.
“No se trató de una intervención complicada, al contrario, absolutamente normal, de rutina”, aseguró Lombardi, quien insistió en que Benedicto XVI, cuyo nombre es Joseph Ratzinger, no ha renunciado porque esté enfermo sino por el peso de la edad, de la vejez y recordó que el propio pontífice, que este 16 de abril cumplirá 86 años, considera que le faltan las fuerzas.
DESTRUIRÁN EL ANILLO
Preguntado sobre el Anillo del Pescador, que simboliza el poder pontificio y que lleva el papa, Lombardi dijo que será destruido probablemente tras el 28 de febrero. El anillo se destruye cuando muere el pontífice, pero en esta ocasión —señaló Lombardi— la situación es diferente, ya que el papa sigue vivo, por lo que expertos estudian la normativa.
El anillo es inmediatamente machacado para evitar cualquier eventual falsificación de documentos pontificios.
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