Humberto Galo Romero
Manuel Potosme escuchó atentamente la ponencia desarrollada por Eichi Ueda, consultor japonés que viajó a Managua con el propósito de explicar a treinta exportadores nacionales las posibilidades que ofrece el mercado nipón.
Potosme, representante de Hibiscus, una pequeña empresa dedicada a la elaboración de vinos a base de frutas y de rosa de jamaica deshidratada, comentó que actualmente sus productos se comercializan en varios supermercados, pero que la idea de exportar les atrae sobremanera y considera que el mercado japonés sería una alternativa.
- El año pasado los productos que Nicaragua exportó hacia Japón sumaron casi 24 millones de dólares “y creemos que con programas como este, esta cifra podría incrementar”, afirmó Obando.
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“En un principio tal vez no a gran escala, pero sí haciéndolo con producto de calidad, eso es algo a lo que dan mucha importancia”, declaró.
Ueda explica que en Japón “los productos agrícolas tienen mucha aceptación y eso es algo que deben aprovechar las empresas de Nicaragua”.
COMERCIO CRECE
Ryuji Nishi, especialista en marketing, explicó que los nuevos exportadores interesados en establecer nexos comerciales con la nación asiática deben cumplir ciertos requisitos técnicos, tal como “registrarse ante el Programa de Comercio y Promoción que es donde se aglutinan los proveedores del mercado japonés”.
Maritza Obando, responsable de proyectos del Centro de Exportaciones e Inversiones (CEI), informó que la visita de los especialistas japoneses se enmarca dentro del proyecto denominado “Desarrollo de capacidades entre Centroamérica y el Japón”, el cual es auspiciado por la Agencia de Cooperación Japonesa (JICA) desde el año 2008.
“Japón es un mercado de 124 millones de habitantes, con un alto potencial adquisitivo, por lo tanto ofrece una gama variada de oportunidades para los exportadores nicaragüenses”, mencionó Obando.
Productos agrícolas e industriales, tales como el ajonjolí, cafés especiales, carne bovina y camarones congelados son los que mejor colocación han tenido en el mercado japonés, sin embargo es hora de ir diversificando la oferta exportadora.
“Hablamos de productos como la miel, el cacao orgánico y frutas, podrían ser parte del paquete con opciones de ingresar al Japón”, sostuvo Obando.
Tokura Yuko, representante de JICA, mencionó que acceder a ese mercado asiático representa un gran crecimiento para las empresas beneficiadas con este programa. “La capacitación técnica es algo fundamental para que las empresas logren éxito en el Japón”, dijo.
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