BAGDAD/AFP
Al menos cuatro personas murieron hoy en un atentado perpetrado con coche bomba cerca de una base del ejército en el norte de Irak, en un momento en que el país se enfrenta a una oleada de violencia con una grave crisis política como telón de fondo, anunciaron responsables de seguridad.
La explosión se produjo en el barrio de al Muthana, en la ciudad de Mosul, a 350 km al norte de Bagdad, y dejó cuatro muertos y cinco heridos, según fuentes de seguridad y médicas.
Por otro lado, al norte de la capital iraquí, la explosión de una mina colocada en una carretera causó la muerte de un policía e hirió a otras dos personas en la ciudad de Kirkuk, mientras que un alto mando de la policía resultó gravemente herido por una bomba fijada en su vehículo, según responsables.
Estos ataques no fueron reivindicados inmediatamente, pero insurgentes sunitas, especialmente miembros de Al Qaeda en Irak, toman a menudo como objetivos a miembros de las fuerzas de seguridad y responsables políticos para desestabilizar al gobierno y volver a sumir el país en la situación de conflicto que causó estragos entre 2005 y 2008.
Estos actos violentos son los últimos de una serie de ataques con coche bomba y atentados suicida después de semanas de manifestaciones en las regiones de mayoría sunita para reclamar la marcha del primer ministro chiita, Nuri al Maliki.