Roberto Mora y Saúl Martínez
Blanca Iris Rocha es una de las habitantes del asentamiento Alexis Argüello, de Estelí, que durante tres años ha estado levantándose a las 2:00 de la madrugada para poder llenar aunque sea cuatro pichingas de agua.
A veces pasamos hasta dos días sin agua, que es distribuida por sectores, y la del río Torondano está contaminada de los químicos que utilizan para los cultivos en la parte alta”, dijo don Noel Rivera.
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El chorrito que les dan por unas dos horas no les da para mucho. Unas 850 familias padecen el mismo problema que doña Blanca Iris, quien hasta tuvo que dejar de echar las tortillas, que vendía para obtener el sustento, porque no cuenta con suficiente agua.
Rocha habita en una precaria vivienda de cartón, zinc, y pedazos de madera forrada con plástico negro en el barrio Alexis Argüello, que surgió producto de la toma que hicieron más de mil familias de las tierras pertenecientes a unas 11 personas. Ella mostró la solvencia —con la que espera el título— que asegura le entregó “Daniel Ortega” durante la campaña presidencial pasada.
Otros habitantes del mismo asentamiento, que en su mayoría tiene edificaciones similares, tienen que salir desde tempranas horas de la mañana o mandan a sus hijos a buscar el agua en otras zonas donde todavía llega el vital líquido.
El problema podría estar resuelto en unos 20 días. El ingeniero Alexander Gutiérrez, responsable técnico de Enacal en Estelí, dijo que la empresa instalará nuevos tubos de seis pulgadas para llevar el agua hasta las principales entradas del barrio y los beneficiados tendrán que conseguir sus propios tubos para instalar el servicio en sus casas.
La inversión asciende a unos 380 mil córdobas y permitirá que la población del asentamiento cuente con el vital líquido más horas.
SAN JUAN DE CINCO PINOS
También en San Juan de Cinco Pinos, municipio de Chinandega, el agua llega a los hogares por pocas horas.
Don Antonio Moreno mostró el pozo de donde obtiene agua que clora para consumir. “El despale afecta, tenemos las quebradas El Chaparral, La Poza, La Finca, Los Laureles y río El Gallo, pero esa agua no se puede consumir”, dijo.
Mercedes Mendoza, quien habita en el sector 2 (son 4 sectores) expresó que para bañarse los pobladores y visitantes hacen uso de la poza El Coyol, al este de la calle principal, debido al servicio deficiente de agua que llega en ocasiones por dos horas.
La alcaldesa sandinista Meyling Yolainis Mendoza reveló que hay un proyecto que contempla llevar el agua permanente desde el cerro San Rafael.
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