Hjalmar Ruiz Tückler
Consultor
Las redes eléctricas del futuro inmediato incluirán mayores elementos de gestión, control y automatización. En resumen serán redes inteligentes, y para lograrlo será necesario introducir innovaciones en la infraestructura tradicional de los sistemas eléctricos y de telecomunicaciones.
Hasta el momento la infraestructura de las telecomunicaciones ha funcionado principalmente en la parte superior de la organización, como en subestaciones y plantas generadoras, y ha utilizado medios ad hoc tales como redes de radioenlace, tecnologías de onda portadora y más recientemente la incorporación de cables de fibra óptica iluminada en los cables de guarda.
Las redes eléctricas del futuro tendrán que incorporar además una enorme cantidad de sensores y contadores inteligentes en el segmento de la distribución, los sitios donde se encuentran las fuentes de energía distribuida (FED) y los hogares para gestionar las aplicaciones de demanda y respuesta, generación distribuida y concienciación del consumo energético. Esto producirá más y mayores cantidades de información para la gestión de la red.
La diversa mezcla de aplicaciones y de proveedores de electricidad que intervienen en las redes eléctricas inteligentes requiere una arquitectura orientada hacia el servicio. Por consiguiente, será necesario introducir nuevas normas tanto para las tecnologías de transmisión como para la automatización de los hogares y la movilidad eléctrica.
Hoy las tendencias demuestran cada vez más el uso compartido de infraestructura considerada esencial. Está comprobada la fiabilidad del tendido eléctrico para la difusión a los hogares de tecnologías de telecomunicación, la distribución por banda ancha de vídeo de alta definición, videojuegos, acceso a internet y otras aplicaciones, pero los productores deben intentar ahora optimizar su desempeño energético, ya que el consumo sigue siendo bastante elevado.
A una velocidad más baja y con una anchura de banda inferior, esta tecnología de demostrada eficacia podrá establecer una comunicación entre las redes de áreas domésticas y los contadores de electricidad inteligentes, que permitirá a los usuarios vigilar y gestionar su consumo de energía.
Otras tecnologías de interfaz podrían eventualmente establecer una comunicación óptima entre el contador y el usuario. Entre las iniciativas adelantadas en este ámbito se encuentran las actividades del Sector de Normalización de las Telecomunicaciones de la UIT en materia de redes domésticas de área local (Recomendaciones UIT-T G.9960-G.9964, junto con los mecanismos de coexistencia especificados en la Recomendación UIT-T G.9972) y el proyecto sobre contadores inteligentes (UIT-T G.9955 y G.9956), el protocolo IEEE 1901, la Multimedia over Coax Alliance (MoCA) y la Universal Powerline Association.
En particular, las Recomendaciones UIT-T G.9955 y G.9956, relativas a los contadores a distancia definen un conjunto de tres normas de comunicación por líneas eléctricas de banda estrecha de la próxima generación.
Estas se refieren a las comunicaciones en interior y exterior a través de líneas de baja y media tensión y de transformadores eléctricos de baja a media tensión y de media a baja tensión, tanto para comunicaciones en zona urbana como de larga distancia.
Dichas recomendaciones se ocupan de las aplicaciones entre redes eléctricas y medidores e infraestructuras de medición avanzada, así como de otras aplicaciones de redes inteligentes tales como la carga de vehículos eléctricos, la domótica y las comunicaciones por redes de área doméstica.
Estas normas, definidas en colaboración con el Sector de Radiocomunicaciones de la UIT (UIT-R), incluirán requisitos de compatibilidad electromagnética y de técnicas de mitigación con el fin de garantizar una gran compatibilidad con los servicios de radiocomunicaciones y protegerlos de la interferencia de las comunicaciones por líneas eléctricas.
Por lo demás, la Comisión de Estudio 5 del Sector de Normalización de las Telecomunicaciones de la UIT está elaborando una Recomendación sobre las metodologías para evaluar las repercusiones de los proyectos de NTIC sobre el medioambiente, en la cual se especificarán los principios, requisitos y métodos para cuantificar, vigilar y elaborar informes sobre la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, el ahorro de energía y el mejoramiento de la eficiencia energética derivados de proyectos de TIC tales como las redes inteligentes.
En lo referente a las subestaciones de media y baja tensión, las actuales conexiones inalámbricas no bastarán para responder a los requisitos de calidad de los servicios ni al aumento del tráfico generado por los datos de medición, inspección y vigilancia de la infraestructura de control distribuido de las redes inteligentes. Por lo tanto, las subestaciones deberán modernizarse con tecnologías 3G (IMT-2000) y eventualmente de la 4G (IMT-Avanzadas) , tecnologías alámbricas o redes de fibra óptica.
También será necesario establecer normas directrices para el diseño y los requisitos de ahorro de energía de los dispositivos e instalaciones de NTIC de la próxima generación. La Comisión de Estudio 5 (medioambiente y cambio climático) y la Actividad de Coordinación Conjunta del UIT-T sobre la red inteligente y redes residenciales, en colaboración con los principales organismos de normalización de los ámbitos eléctricos y de las TIC deberán encargarse de esta labor.
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