La Zapatera Prodigiosa, teatro de Federico García Lorca, fue llevada al escenario con adaptaciones nacionales. fotos:LAPRENSA/ ARNULFO AGÜERO.

¡Zapatera desnuda!

La Zapatera Prodigiosa no es la mejor obra de Federico García Lorca, a lo que Xiomara Centeno, directora de la puesta en escena, responde: “Yo no entiendo eso de dividir la obra de García Lorca en teatro mayor o menor, lo que sí te puedo decir que es una obra difícil de llevar a escena, es compleja, revestida de una fina farsa, que viste a una sociedad machista”.

Isidro Rodríguez Silva

La Zapatera Prodigiosa no es la mejor obra de Federico García Lorca, a lo que Xiomara Centeno, directora de la puesta en escena, responde: “Yo no entiendo eso de dividir la obra de García Lorca en teatro mayor o menor, lo que sí te puedo decir que es una obra difícil de llevar a escena, es compleja, revestida de una fina farsa, que viste a una sociedad machista”.

Las mujeres de Lorca son opuestas a la Zapatera, en que esta tiene la libertad de ser y hacer. La Zapatera está lejos de ser la novia de Bodas de Sangre , mutilada del amor y señalada por el dedo de deshonra. Tampoco es la Adela que se mata para liberarse de la tiranía de Bernarda Alba. Mucho menos Yerma, que al matar al esposo mata también la esperanza de tener un hijo.

La Zapatera Prodigiosa , aunque sigue la línea de las mujeres de García Lorca, que muestra una sociedad tradicional violenta de la España de principios del siglo XX, no tiene un rol secundario, todo lo contrario, es la vértebra central la obra, de mujer casada con un zapatero cincuentón, que al abandonarla por creer que ella no lo ama logra con una rebeldía oponerse al machismo, aquellos hombres que la acechan al verla sola.

La Zapatera tiene su ser precedido de otros personajes femeninos de la literatura universal. Uno de ellos es la Odisea , donde Penélope es acorralada por los pretendientes, que ante la ausencia de Odiseo la desean, pero ella mantiene intacta su honra. Mientras Odiseo aparece disfrazado de pordiosero, en La Zapatera Prodigiosa , el zapatero aparece disfrazado de titiritero.

La Zapatera pertenece a la galería de personajes donde la mujer tiene un rol protagónico, como la Antígona, que se enfrenta Creonte al enterrar a su hermano, o en la Lisístrasta de Aristófanes, donde las mujeres niegan abrir las alcobas a sus maridos, mientras estos no cesaran de guerrear. Pero sobre todo de Casa de Muñecas de Ibsen, donde Nora, igual que la Zapatera logran su dignidad de mujer, de hacer y decidir de su propia vida. Es curioso que cuando García Lorca escribe su obra y presenta en 1930, ese mismo año, José Coronel Urtecho escriba su famoso soneto La Cazadora , donde la mujer deja de ser objeto estético del poema, ser un ser jactante del mismo.

En cuanto a García Lorca en Nicaragua, es uno de los autores españoles más montados por los grupos teatrales nacionales. Siendo el primer montaje el de Alberto Ycaza, en 1970, donde Evelyn Martínez interpreta a doña Rosita la Soltera. La Casa de Bernarda Alba fue montada por el Teatro Experimental de Managua y dirigida por Gladys Ramírez de Espinoza. Esta obra va a ser montada este año por la Comedia Nacional de Nicaragua, donde la Bernarda la interpreta un actor, el versátil Aníbal Almanza. Así también Bodas de Sangre , tuvo una de las mejores puestas en escena en 1993, contando con actores de la calidad de Miriam Hebé, Otto de la Rocha, Socorro Bonilla Castellón y Xiomara Centeno.

En escena

La puesta en escena de La Zapatera Prodigiosa muestra la calidad que ha alcanzado el teatro nacional. Sustentada por actuaciones estelares como Valeska Lobo, quien encarna una zapatera con un total dominio escénico, donde el personaje se encarna en su piel, un personaje fresco de un profundo lirismo interior, luchando contra una sociedad patriarcal. Aníbal Almanza, con una trabajo actoral acorde a los personajes que caracterizan la farsa, donde predomina el retrato cómico, el lenguaje corporal y gestual en una expresión satírica. El alcalde interpretado por el actor nacional José Arias, un personaje trabajado en todos sus detalles, en una caricatura farsesca, que ridiculiza el machismo. Un comentario aparte merece Sofía Rocha Fiallos, en la interpretación de la niña, personaje que apunta hacia un derroche histriónico con su actuación.

Una reconocimiento a Xiomara Centeno por hacer de la obra de García Lorca una propuesta nuestra, nicaragüense, sin que por ningún momento pierda ese sello estilístico y dramático de su autor. Extensivo este reconocimiento al Teatro Nacional Rubén Darío por este vital y necesario proyecto de la Compañía Profesional de Teatro, que logra otro éxito más con el empeño de dos artistas, Ramón Rodríguez y Salvador Espinoza.

Con alma nicaragüense

El éxito de esta puesta en escena es su intertextualidad artística, es decir, tejer en un todo orgánico, la música, la danza, la pintura, el cine y la actuación en la creación de un lenguaje teatral rico en matices, pero sobre todo  con sabor nacional, que nos brindó una zapatera nica, matizada con polkas, juegos infantiles, corrido de toros de nuestro folclor. Pero sobre todo su belleza escenográfica, a través de la recreación de las pinturas de Alfonso Jiménez y el ingenio del escenógrafo nicaragüense Donaldo Aguirre.

dasdasd

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí