La Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN) alertó sobre dos nuevas propuestas de normas que la Agencia de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos de América (FDA por sus siglas en inglés) tiene en consultas y que vendrían a exigir a los proveedores extranjeros mayores condiciones de inocuidad alimentaria.
Después de consultar a especialistas de la FDA, la gerente de APEN, Azucena Castillo, sostuvo que “si bien en ninguna de las propuestas se menciona como requisito por parte de la FDA de tener una certificación de BPA, BPM o HACCP, que era una preocupación de nuestros socios”, lo cierto es que los compradores en ese país sí pueden exigir esas certificaciones para asegurarse que sus proveedores están cumpliendo las exigencias de sanidad alimentaria.
En el caso de los alimentos procesados, Castillo dijo que los exportadores deberán contar “con un plan escrito que identifique los peligros potenciales a la inocuidad, definir cómo manejarlos, acciones de verificación y medidas correctivas”, equivalente a un sistema HACCP básico.
Quienes no cumplan con este procedimiento, deberán gestionar nuevamente con la FDA su registro online para conseguir una nueva identificación o PIN.
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Para las frutas y vegetales frescos la propuesta establece “estándares para la producción primaria para evitar la contaminación microbiana con patógenos al ser humano”. En ese sentido, la idea es exigirle al productor garantía en el manejo del agua, del suelo y los alrededores, la higiene e instalaciones sanitarias para los trabajadores, entre otros. Castillo aclara que tampoco se pedirá certificación para dichas condiciones antes mencionadas.
¿ROZA DR-CAFTA?
Pero el temor de los exportadores es que “los compradores e importadores privados pueden como hasta ahora exigir, en adición a esos requisitos, certificaciones”. Es por eso que APEN instó a las autoridades nicaragüenses vinculadas a temas comerciales y agropecuarios a estar atentos a las modificaciones finales que decidan sus pares en EE. UU., de tal manera que se garantice que las nuevas medidas no rocen con lo ya acordado en el Tratado de Libre Comercio (DR-Cafta por sus siglas en inglés).
La Federación de Cámara de Exportadores de Centroamérica (Fecaexca) elevará ante las autoridades de la FDA su posición respecto a las nuevas normativas en consulta. “Estas propuestas ponen de manifiesto la importancia que los países están dando al tema de la inocuidad de los alimentos y medicamentos, que si bien puede asumirse como una obligación del Gobierno en los países desarrollados velar por la seguridad y la salud de sus consumidores, los países exportadores debemos de verificar que no se trate de medidas proteccionistas para obstaculizar el comercio disfrazadas de normas y regulaciones sanitarias”, apunta Castillo.
La FDA propone que una vez sean consensuadas y puestas en vigencia, los productores tendrán un año para cumplir las nuevas exigencias de controles. A las empresas pequeñas se les daría otro tiempo adicional para ajustarse. Castillo dijo que “sería un trastorno” para los exportadores nicaragüenses que de por sí están esforzándose por ajustarse a las normativas estadounidenses ya vigentes. Reconoce, no obstante, que el sector exportador debe esforzarse para lograr certificarse pronto.
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