Debe estimarse como un orgullo nacional, en especial de los que estamos definidos como devotos de la cultura en todos sus aspectos, los variados afectuosos y sinceros homenajes que fueron tributados al inolvidable maestro Pablo Antonio Cuadra (PAC), al cumplir el primer centenario de su nacimiento.
En este marco de conmemoración, el joven poeta Xavier Solís, nieto de Pablo Antonio, me hizo llegar el libro que contiene tres obras de poca divulgación “y por lo tanto desconocidos en Nicaragua para el lector joven”. Tal situación dio como resultado que el programa Para Que Leamos, como homenaje a PAC en el cumpleaños señalado, ha anunciado el texto que contiene estos estudios que me permito comentar brevemente animado de mi ferviente amor por lo que se define y significa el aporte de beneficio patrio por los caminos frondosos de nuestra vida literaria. Y, así desfilen y en su orden: La Cegua , Un muerto pregunta por Julia y ¡Vuelva Güegüence, vuelva!
En el escrito titulado La Cegua se registra colaboración de Ernesto Cardenal, y es muy bien logrado para un proyecto de cine-drama sobre la invasión de William Walker. Reconozco como valioso y con mucho dominio el talento de sus autores de este guión que bien pudo y todavía puede presentarse en una película de largometraje. Las idas y venidas de Walker se detallan muy minuciosas ya en Sonora, California, El Realejo y Granada. Y, a medida que se desarrolla el drama funesto y grosero del papel de Walker en Nicaragua, se destacan personajes bien visibles de nuestro país, en abierto desafío a los llamados filibusteros, todo culminando en duras batallas con nuestros soldados en Granada, y aquí surge el papel de La Cegua que es y está en el guión de ser una dama granadina que enamorada de Walker; en altas horas de la noche y totalmente vestida de negro y con gritos de terror, lograba sembrar el miedo entre soldados y vigilantes del cuartel, y esto le permitía a tal dama, entrevistarse con Walker y ponerlo al día de lo que acontecía y se preparaba en contra de los filibusteros.
Finalizando este drama, cuando la hija de la supuesta Cegua se da cuenta del papel que jugaba su madre y al conocer que aquella estaba descubierta y señalada de traidora, se dispuso por los jefes de nuestros patriotas, preparar una trampa para eliminarla y en un gesto único y audaz Carmen se disfrazó de Cegua y viajando en busca de Walker fue muerta a tiros Sobre, el muerto y Julia, y el papel que Cuadra le da a interpretar al Güegüense, son dos ensayos en que se perciben paso a paso la burla de Lázaro-tiempo, que se presenta resucitado a su pueblo y a su casa, burlando el pasado y el presente; y con lo del Güegüense, PAC encarna en este personaje el nicaragüense burlado, angustiado y víctima de falsas promesas de sujetos en el poder, llegados al gobierno como jefes o colaboradores que sin piedad alguna y con total “yoquepierdismo”, vulneran la humildad y la buena fe del campesino, del obrero e incluso de personas con buen grado de escolaridad.
Duele que el Güegüense, el simpático Güegüense, el burlador salió burlado y se encontró muy solo y aislado cuando estuvo presto y muy contento, listo para una entrevista con el jefe de gobierno en la ciudad capital, donde vivió la amargura y la vergüenza de no ser recibido por no tener “licencia para tal audiencia”.
¡Oh Güegüense, qué pena! El autor es miembro del Instituto de Estudios de El Modernismo de Valencia-España.
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