AFPTV: Cumbre con Cuba y sin Chávez
SANTIAGO DE CHILE/AFP
La visita del presidente Raúl Castro a Chile ha estado precedida de manifestaciones a favor y en contra del régimen cubano, azuzadas por un sector del oficialismo chileno que acusa a Cuba de “amparar” a los que acusa de haber asesinado al senador derechista Jaime Guzmán, acribillado en 1991, uno año después del retorno de la democracia tras la dictadura de Augusto Pinochet.
Un tema no resuelto es cómo Celac convive con la Organización de Estados Américas (OEA). Si bien uno de los objetivos del presidente Hugo Chávez de impulsar la Celac fue balancear los equilibrios regionales, mandatarios como Sebastián Piñera creen que nunca su intención fue “reemplazar o sustituir” a la OEA.
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Sin su máximo impulsor, el presidente venezolano Hugo Chávez, y con la participación estelar de Cuba, bajo la representación del presidente Raúl Castro, los 33 países de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) se reúnen mañana y el lunes en Santiago, en la cumbre fundacional del mayor foro regional sin Estados Unidos ni Canadá.
Lanzada en diciembre de 2011 en Caracas a instancias de Chávez, la Celac es la culminación de un proceso de afirmación política de América Latina ante EE. UU., que comenzó en 1982 con el grupo de Contadora (Colombia, México, Panamá y Venezuela), para buscar una solución negociada a los conflictos centroamericanos.
LA INCÓGNITA
En ausencia Chávez, el futuro de la Celac es una incógnita. “Hay un gran signo de interrogación de que Celac pueda prosperar sin Chávez”, comentó el analista internacional de la Universidad de Chile, Ricardo Israel. “Celac no tiene infraestructura, lo que le quita poder, y sin la fuerza de su principal impulsor no se sabe hasta dónde puede llegar”, agregó.
Los líderes de los países de la Celac buscan que este no sea otro vano intento de integración, en una región con diferencias políticas y de modelo económico. “Nuestros esfuerzos de integración no han estado a la altura de lo que se requiere y se merece América Latina”, reconoció el presidente de Chile, Sebastián Piñera.
En la última década, la elección en varios países de gobiernos de izquierda, con inflexiones diferentes, más moderada en Brasil, Argentina, Uruguay, El Salvador, más radical en Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua, dio un nuevo impulso a la creación de la Celac, pasando por la formación de la Unión de Naciones de América del Sur (Unasur).
También, el mejor entendimiento en los últimos años de los gobiernos de izquierda con gobiernos conservadores, como el de Juan Manuel Santos de Colombia, y el del propio Piñera, favoreció la formación. “América Latina está viviendo un verdadero renacimiento, porque ha aprendido de sus errores”, dijo Piñera, en encuentro con la prensa extranjera.
“La integración latinoamericana es la búsqueda del equilibrio a estas tensiones que hay hoy en América Latina. Celac tiene de los dos”, expresó Fernando Laiseca, especialista de integración regional de la Universidad Adolfo Ibáñez. “El objetivo de Celac es darle un poco de orden a los distintos procesos de integración”, agregó en alusión al Mercosur y al nuevo Pacto del Pacífico.
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