Wendy Álvarez Hidalgo
Nicaragua debe reforzar los sistemas de alerta temprana de ataque de enfermedades y plagas en cultivos. Los estragos que el cambio climático hará y está haciendo en el campo son inminentes, un ejemplo de ello es el ataque de la roya en los cafetos.
La gerente general de la Fundación para el Desarrollo Tecnológico, Agropecuario y Forestal de Nicaragua (Funica), María Auxiliadora Briones, dice que este sector será afectado principalmente en cuanto a obtención de alimentos para los animales.
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Esta es la principal advertencia que hace la gerente general de la Fundación para el Desarrollo Tecnológico, Agropecuario y Forestal de Nicaragua (Funica), María Auxiliadora Briones, quien señala que cada vez más el agro es vulnerable al calentamiento global.
No solo el café —hasta 2012 principal producto de exportación de Nicaragua— está amenazado. También los cítricos, menciona Briones. “Nosotros creemos que el cambio climático va a venir a darnos vueltas a muchos cultivos de los que ahora estamos produciendo, y cuidado mañana ya no están”.
Los críticos “están amenazados” y muestra de ello es que hay una alerta en la zona de Río San Juan por el ataque de una bacteria conocida como dragón amarillo, que es producida por un insecto que está azotando a los naranjales. “Esta peste afecta más a las mandarinas, pero no deja de afectar a otros cítricos”.
A través de análisis que ha hecho Funica se determinó que esa bacteria en un período de entre cuatro y cinco años es capaz de devorar los cítricos de un país. “Hay que volver la mirada a esos cultivos”, advierte.
“Debemos buscar tecnologías innovadoras, semillas más resistentes”, enfatiza. De hecho en el caso del café sostiene que en 20 o 30 años “se tendrá que migrar a partes más altas”. El problema es que “Nicaragua no tiene planicie en las alturas, el país solo tiene picos”.
“Los productores tendrán que migrar a otros cultivos más resistentes, menos vulnerables a las plagas y enfermedades”.
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