Rosa Membreño
A través de la línea telefónica era perceptible que el lanzador dominicano Juan Figueroa, del Oriental de Granada, no era el mismo de siempre.
Sus sentimientos estaban lastimados y su carácter golpeado.
Así que llorar fue el desahogo natural, tras un partido para el olvido de Figueroa ante los Indios del Bóer, la noche del martes en Granada.
Después de casi 20 días sin lanzar, debido a una lesión en su codo derecho y tras recibir terapias, el lunes Figueroa se sintió mejor y decidió pedir la pelota para lanzar en el inicio de la Serie Playoff de la Liga de Beisbol Profesional Nacional (LBPN) contra el Bóer.
“En la segunda entrada empecé a sentir dolor otra vez en el codo. Creo que el codo me pide que repose y que diga que para mí esta temporada ha finalizado. Me gustaría estar en la final, pero no estoy bien en este momento”, lamentó Figueroa, que tiró tres entradas de cinco hits, un jonrón, cuatro carreras, cuatro ponches, un golpe y un wild pitch.
“Pido a la fanaticada de Granada que no me juzgue sino que me entienda, los atletas somos humanos y nos lesionamos”, añadió.
Aunque el martes después del juego el mánager de Granada, Hubert Silva le solicitó quedarse con el equipo, Figueroa señaló, “me tengo que ir para recuperarme y quiero me den la oportunidad”.
“Mientras repose en mi país, estaré con mi familia. Mi padre fue operado y no lo he visto, uno necesita del calor de sus padres”, dijo entre sollozos el dominicano.
Figueroa señaló que espera regresar el año próximo a jugar con Granada.
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