AFP
Siria vivió ayer una jornada sangrienta particularmente para los niños. 26 menores de edad murieron en bombardeos en Damasco y Alepo, mientras rebeldes y el Gobierno se acusan mutuamente de ser responsables de lo ocurrido. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos registra al menos 3,500 niños muertos desde marzo de 2011, cuando inició la revuelta. Asimismo, cincuenta países coinciden en que se debe reclamar ante el Consejo de Seguridad de la ONU que se juzguen en la Corte Penal Internacional (CPI) los crímenes cometidos en el país.