Juan Vega Gonzales (*)
Personas y empresas exitosas construyen su camino al éxito partiendo de una reflexión profunda de su razón de ser. Tienen claro para qué fueron creados y qué quieren hacer y llegar a ser. Con esa claridad definen qué los hará únicos o especiales a ojos de sus clientes y empleados.
Esa definición es crítica, ya que permite construir lo que será “su marca” o la imagen que tendrán a ojos de sus clientes. En negocios la imagen es todo, ya que motiva a clientes/compradores a trabajar o dejar de trabajar con usted. Pregúnteles qué o cómo puede hacer para servirles mejor.
Percepciones, actitudes y emociones condicionan la respuesta de compra o no compra a la imagen de una persona o negocio. La imagen no depende solo de usted; sino de la percepción de sus clientes y empleados. Elementos como la actitud de trabajo, velocidad de acción y reacción, el deseo de superarse, leer y aprender más para poder competir con éxito pueden hacer una diferencia significativa.
No se trata solo de conseguir clientes; sino de retenerlos una vez que los consigue. La atención de clientes es influenciada por la consistencia entre lo que decimos que (sí o no) vamos a hacer y lo que hacemos en la práctica (cumplir con sus promesas crea una imagen consistente).
Sea único, cumpla sus promesas de venta y estándares de desempeño, mejore siempre y podrá hacer crecer su marca en el mercado/la mente de sus clientes. La marca se construye y debe defenderse cada día dando seguimiento a indicadores de desempeño y de calidad de servicio.
Alrededor de todo proceso de trabajo, precisa trabajar una agenda de aprendizaje, que documente y extraiga las lecciones de cuál fue la efectividad de las decisiones y ajustes que tomamos con la información disponible.
La agenda de aprendizaje le permite aprender de los aciertos y errores del pasado y hacer/clonar más de lo bueno y menos de lo malo.
El criterio económico es un factor fundamental para la toma de decisiones. Las decisiones se justifican en la medida que los beneficios que generen sean mayores que los costos que acarrean.
El hambre de superación y deseo de sobresalir por encima de sus competidores lo llevan a innovar permanentemente para mantener viva la atención y deseo de sus clientes de trabajar o continuar trabajando con usted.
(*)Director Promifin [email protected]
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