Edgard Rodríguez
Zona de Strikes
Faltan escuelas y hospitales. El servicio de transporte no es el mejor y hay caminos para extraer la producción que deben rehabilitarse.
Todo eso es cierto, a pesar que se ha mejorado. Pero a la vez, necesitamos un nuevo estadio de beisbol. Uno que sea funcional, práctico, vistoso y moderno. Bien hecho.
El deporte, y más el beisbol, es para los nicaragüenses, “lo más importante de lo menos importante”, como diría César Luis Menotti, el técnico argentino.
Y por lo general existe la tendencia a subestimar la trascendencia del deporte en el engranaje de la nación y es relegado, pese a ser vital por salud física y mental.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud, por cada millón de dólares que se invierte en deporte, se ahorran ocho en salud. Hay más gente sana.
En ese contexto, la posibilidad de construir un nuevo estadio en Managua, no solo es una formidable idea, sino también, una necesidad impostergable.
El actual estadio, además de ser feo, infuncional y obsoleto, es peligroso. Muchos estudios han abordado lo riesgoso que es jugar ahí, pero no se tiene otra opción.
Y ahora que se realizan estudios por parte de una compañía taiwanesa y que el gobierno ha decidido ponerle toda la atención, hay que impulsar el proyecto.
Pero hay que hacerlo bien. Que al igual que en un teatro, jugar ahí sea timbre de distinción para el pelotero, que sea cómodo para la afición y práctico para la prensa.
Este pueblo que paga impuestos, resiste estoicamente adversidades y vive con los spikes puestos, merece ver cómodamente su beisbol.
Twitter: @EdRod16
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