¡A reír!

¡A reír!

¿Qué pasa si juntás a la maestra con un vampiro? —Obtienes un examen de sangre.

¿Qué le dice una naranja a la lluvia? —Oye que me destiñes.

Era un hombre tan pequeño que se encontró con una canica y dijo: El mundo es mío.

¿Cómo murió el hombre que inventó la cama de piedra? —¡De un almohadazo!

Era un hombre tan ignorante, tan ignorante, que se regaba con la regadera del jardín para ver si así se cultivaba.

Aquí Entre Nos

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí