Ramón H. Potosme
El artículo 188 establece: “El Registro Civil será automatizado, garantizará la integridad de la información, la seguridad física y jurídica, así como la confiabilidad, disponibilidad, confidencialidad, inalterabilidad, permanencia y accesibilidad de los datos en él contenidos. A tal efecto, se establecerán los mecanismos que permitan su consulta con medios tecnológicos adecuados, a los fines de que los particulares y los organismos públicos o privados puedan acceder…”.
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La reforma a la Ley de Registro Civil está dictaminada en la Comisión de Población, Desarrollo y Municipios en la Asamblea Nacional. Su aprobación ayudaría a depurar el padrón electoral, pero para el diputado Agustín Jarquín Anaya falta voluntad política de parte de la bancada del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).
Jarquín, exaliado del FSLN, señala que esta Ley tendrá la misión de modernizar el sistema de registro y acercará estas oficinas a la población. De esta manera está supuesta a reducir el subregistro en las inscripciones que según el legislador son del 16 por ciento a nivel nacional. Además simplificará el proceso de inscripción de defunciones, cuyo subregistro es del treinta por ciento.
Además se creará el sistema de estadísticas vitales que deberán llevar los hospitales.
Con ello —según Jarquín— se está violando un derecho humano porque quienes no tienen partidas de nacimiento por no estar inscritos son como si no existieran y no pueden hacer transacciones bancarias, contratos de trabajo, ni solicitar cédula de identidad.
Jarquín, quien fue presidente de la Comisión de Municipios, asegura que esta iniciativa ya está dictaminada y que fue ampliamente consultada con los actores involucrados. Asegura que se hizo talleres y consultas con todas las oficinas de registro del país; el Consejo Supremo Electoral, la cancillería, facultades de Derecho, consultores y organismos internacionales.
El diputado sostuvo que el sistema actual produce un padrón electoral desfasado donde es posible la manipulación e impide el correcto proceso de cedulación.
“Esta Ley está lista, consultada, debidamente consensuada y el dictamen ya está preparado. Falta la voluntad política a mi juicio”, indica Jarquín.
A la par de esta Ley, el legislador plantea que debe hacerse una reforma de fondo al sistema político con una nueva Ley Electoral y una institución de cedulación eficiente.
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