Dima Yakovlev, la ley que prohíbe la adopción de niños rusos en Estados Unidos, promulgada el 28 de diciembre por el presidente Vladimir Putin, entró en vigor ayer primer de enero.
Esta ley, considerada como una de las medidas más hostiles tomadas por Moscú hacia Washington desde la Guerra Fría, fue votada por el Parlamento ruso en respuesta a la “lista Magnitski”, una ley adoptada antes por el Congreso estadounidense y promulgada por el presidente Barack Obama.
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