El pilar israelí

Chester Membreño

A raíz de la escalada militar entre palestinos e israelitas en días pasados, personeros del gobierno sandinista efectuaron una marcha de apoyo a “Palestina”, usando como siempre a los miembros de la Juventud Sandinista para masificar la actividad, les hicieron ondear banderas “palestinas”, una tierra tan lejana y tan ajena a nuestra naturaleza cristiana. Los jóvenes sandinistas, cual autómatas, las ondearon sin saber en su mayoría lo que representa el terrorismo palestino en la historia humana.

Lo más vergonzoso es que líderes religiosos y pastores evangélicos se presten a ese juego por mero afán político, pero lo más tristes es que por ignorancia o mala intención, nieguen al actual estado sionista de Israel, como la tierra elegida de Dios, que por mandato divino fue destinada para ser habitada por los judíos hasta el fin de los siglos. Quienes niegan a Israel se colocan en el mismo plano de la “teología del reemplazo”, que fue la fuente y “fundamento moral” del genocidio hitleriano durante la Segunda Guerra Mundial. Los seguidores de esa espuria teología, creen que la Iglesia reemplaza al Israel bíblico.

Son los judíos los hijos de la promesa entre Abraham y su esposa Sara, la semilla judía hebrea, que fue casi exterminada por las persecuciones milenarias. Los hijos de Abraham, con la esclava Agar, los árabes, fueron engendrados fuera del mandato divino; “en aquel día hizo Jehová un pacto con Abraham, diciendo; a tu descendencia daré esta tierra, desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Éufrates; la tierra de los ceneos, los cenezeos, los cadmoneos, los heteos, los amorreos, los cananeos y los jebuseos”, (Génesis 15:18-21).

El río de Egipto es el límite meridional de Judá. También se le conoce como Torrente de Egipto, el cual va a desembocar al Mar Mediterráneo. En los días del rey David y su hijo el rey Salomón, Israel ocupó toda esa zona geográfica, ocupando mucho del territorio de lo que es la actual Siria.

El apóstol Pablo se pregunta: “¿Ha desechado Dios a su pueblo?”, y él mismo se responde que en ninguna manera, y sigue diciendo: “No ha desechado Dios a su pueblo, al cual desde antes conoció”, (Romanos 11: 1, 2).

El nuevo estado antisemita y con vocación genocida en el mundo es Irán, el cual suministra misiles y armamento a las guerrillas palestinas Hamás y Hezbollah. Como dice la escritura serán como asnos salvajes, y se cubren el cuerpo de dinamita y autodetonan para asesinar inocentes, todo en nombre del Dios del islamismo árabe-palestino y su guerra contra la civilización judeo-cristiana y los valores occidentales.

Por su lado, el presidente Barack Obama desde su renovado cargo, defendió el derecho a la defensa de Israel. La secretaria de Estado, Hillary Clinton, declaró: “En estos momentos nuestro apoyo a Israel es más sólido que una roca”. La operación militar de Israel se denominó “pilar defensivo”, los pilares del Rey Salomón. El verdadero pilar Israelí es Dios, “Porque no abandonará Jehová a su pueblo, ni desamparará su heredad”. Salmo 94.14

El Autor es Abogado. Laico Bautista

Opinión
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