Rezaye Álvarez M.
El posible cierre de la escuela Hugo Chávez, situada en el barrio del mismo nombre, golpeará el bolsillo de Amanda Francisca Santos, quien tiene a sus cuatro hijos estudiando en ese centro de enseñanza.
Santos se dedica a lavar, planchar y vender tortillas y dijo que si el Ministerio de Educación (Mined) traslada el colegio al barrio Waspam norte “tendría que sacar 40 córdobas diarios para mandar a mis hijos a estudiar”, pues hasta este año sus hijos se iban caminando al centro Hugo Chávez.
Lo expuesto por Santos es parte de lo que reclaman los padres de familia del sector, quienes según el representante de la comunidad, Carlos Chávez, siguen sin recibir respuesta oficial sobre el futuro del colegio que atiende a 1,200 estudiantes de primaria, de acuerdo con la matrícula reportada este año.
Chávez explicó que hasta ahora ningún representante del Mined ha llegado al barrio a dar cuenta de la situación.
Pero los pobladores del sector aseguran que no van a esperar a que el Mined les resuelva, sino que ellos van a “agotar todas las instancias” para tener claro el futuro de la educación de sus hijos.
Según Chávez, el secretario político del Distrito Seis, Yader Urbina, es quien comunicó el cierre de la escuela, en primera instancia, y posteriormente les comunicó que el centro se quedaba pero que el Mined no les garantizaría maestros para el próximo año.
Asimismo, Urbina les comunicó que en los terrenos propiedad del Mined, donde se ubica la escuela, se instalaría un Centro de Desarrollo Infantil (CDI).
Para madres como Amanda, un CDI no es malo, pero conforme las necesidades de la comunidad es más útil tener la escuela de primaria.
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