Lucía Navas
La plaga de la roya en los cafetales ya tiene consecuencias severas para la economía de los productores y de los trabajadores que se dedican a la recolección del grano.
[/doap_box]
Los gremios cafetaleros advierten que por las pérdidas en la cosecha muchos productores enfrentarán problemas para honrar las deudas con la banca comercial.
Y al mermar los rendimientos de café por manzana, los trabajadores están recibiendo menor paga porque entregan menos cantidad de latas.
Además, en las fincas ya no se necesitaría la misma cantidad de cortadores al haber menos café sano.
Henry Hüeck, productor y presidente de Ramacafé, ve repetir en los próximos meses las escenas de hambruna en las zonas cafetaleras, principalmente Jinotega y Matagalpa. “Puede venir hambre porque es menos empleo para el corte del grano, porque si habrá entre 300 y 400 mil quintales menos entonces es menor cantidad de gente la que requerís”, afirmó.
El Consejo Nacional del Café (Conacafé) previó en la cosecha 2012-2013 la participación de alrededor de 700 mil personas entre productores, cortadores y transportistas prestadores de servicios. Ramacafé calcula que solo en la recolección en las fincas se necesitaban 110 mil trabajadores en la cosecha que inició en octubre.
ESPIRAL DE DAÑOS
Según estima Hüeck, son ocho millones de latas menos de café las que se dejarían de recolectar. Eso supone que los ingresos de los cortadores también se reduzcan. La normativa salarial vigente establece en 27 córdobas el pago por lata de café cortado, más la alimentación. Si no se da la comida el pago es de 30 córdobas por lata de café maduro cortado. “Pero si el trabajador entrega menos latas llenas en los beneficios entonces ese es dinero que deja de ganar”, afirmó Hüeck.
Ramacafé se suma al resto de gremios de productores al advertir de una seria crisis en la caficultura debido a la roya, la cual se agrega a la serie de problemas ante la baja del precio internacional del café a nivel internacional.
Ver en la versión impresa las páginas: 1 A ,5 A