Muerte de una República
He leído la obra Muerte de una República , de Eduardo Enríquez y llego a la conclusión que aquí únicamente mataron la res, que nunca devino en cosa pública.
Los referentes de la República soñada y exigida por Pedro Joaquín Chamorro Cardenal —duele aceptarlo— aún no son parte inherente al arsenal de derechos de los nicaragüenses.
No hay ciudadanía, está en construcción pero distorsionada por el clientelismo y la estrategia de comunicación de masas que enseña a las nuevas generaciones, que la República es el jefe, el caudillo.
Lo que nos queda ahora es buscar cómo construir una nueva República desmontando el siniestro modelo de poder acumulativo, que ya destrozó a dentellazos a Montesquieu y al padre de la teoría pura del derecho.
Se acabó esa República de hombres respetuosos del derecho.
No se están preparando relevos generacionales para recuperar lo mejor de lo que fue el periodo de los 30 años conservadores, ni del gobierno de transición de doña Violeta, ni de la mejor herencia de Enrique Bolaños, no se están formando héroes civiles; se están moldeando las nuevas generaciones en la fragua más perversa del servilismo y la sumisión hacia otro hombre.
Desde esa perspectiva, han matado un sueño, el sueño de una Patria cobijada bajo una sola bandera azul y blanco; el sueño de un país de instituciones no de personas. El sueño de una Patria regida por el imperio de la ley, no la voluntad arbitraria y abusiva de un caudillo.
¿Será que no tenemos derecho a vivir en una República?
Mauricio Díaz D.
El mejor alcalde de La Trinidad, en los noventa
Fue Didier Hernández Lorente, alcalde de La Trinidad en el período de la transición del frentismo a la democracia (1990-1997) Social Cristiano desde su juventud hasta su muerte el 3 de diciembre en curso. Muere en la pobreza, pero rodeado del afecto y la gratitud de todo un pueblo por su honestidad, entrega y obras espléndidas durante su gestión como servidor público.
Es estupendo lo que Didier Hernández hizo durante su administración edilicia. Remodeló el estadio de beisbol, construyó un centro recreativo-cultural, también remodeló el cementerio local y adoquinó la calle que conduce al lugar. Las más de treinta comunidades rurales que pertenecen al municipio fueron atendidas y organizadas políticamente, eligiéndose popularmente un dirigente al que llaman “Alcaldito” y es la unión entre la comunidad y la Alcaldía Municipal, institución que hasta la fecha sigue funcionando. Algo extraordinario, se respetaba la ideología política del lugar, así que hay alcalditos de todos los partidos. Otra proeza fue la iluminación del trecho de carretera comprendido a todo lo largo del pueblo. Cuando la administración liberal que siguió al gobierno de doña Violeta Barrios de Chamorro estableció esa modalidad ya La Trinidad hacía cuatro o cinco años que disfrutaba del servicio de tan prudente efectividad. Y La Trinidad no disponía de cuantiosos réditos municipales. Didier Hernández procuró hermanamientos de su municipio con homólogos europeos y norteamericanos para realizar las obras que dejó y que hoy su pueblo agradecido le retribuye con flores, lágrimas y oraciones.
El sacerdote, cura párroco de La Trinidad que ofició la misa de cuerpo presente dijo en su homilía algo que impresionó vivamente mi espíritu de solitaria socialcristiana en el funeral. Didier Hernández Lorente tuvo la oportunidad desde el servicio público de cumplir lo que Cristo dijo: “Bendito estarás a la diestra del Padre porque tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me diste de beber, estuve desnudo y me vestiste, era forastero y me hospedaste, porque lo que hiciste con el último de los pobres conmigo lo hiciste”. Además dijo: “Didier fue el hombre de la sonrisa, cuando tuvo que decir ‘NO’ lo dijo sonriendo y la persona se iba contenta por la dulzura de aquella sonrisa”.
Descansa en paz el alcalde sonriente, el mejor alcalde de La Trinidad.
Magdalena de Rodríguez
Asesinos de mujeres
El caso del asesinato de una joven de tan solo 16 años de parte de un hombre infernal, entrado en años, de nombre Ramón Calero, en la jurisdicción de Nueva Segovia, es algo que me dejó completamente enardecido, sorprendido y apesarado, con la saña en que asesinó de varios machetazos en la humanidad de la indefensa pobre muchacha, desgraciándole su vida a los 13 años, lo cual era suficiente para que hubiera sido apresado por haberla abusado a tan temprana edad.
Esto me llenó de indignación, ya que la muchacha acompañada de su pequeña hija, de tan solo 2 años, le suplicó al asesino que no la matara, que quizás, si la hubiera acompañado otra persona mayor también la hubiera asesinado y sin ningún remordimiento confesó que lo hizo por celos.
El asesino debió haber tomado en cuenta que era mucho mayor que la pobre joven y que quizás más adelante tendría algún pretendiente de su misma edad.
Las autoridades no deben tener compasión con semejante asesino, el cual debe purgar su condena con la pena máxima, en un lugar de máxima seguridad.
Gustavo Salazar
Enfermedad de Hugo Chávez
Para muchos es un enigma la enfermedad del mandatario Hugo Chávez Frías, pero él ya expresó el tipo de mal que tiene, que como a todo ser humano le puede suceder. Hay muchos que ríen y se mofan con la enfermedad de Chávez, pero no recapacitan que todos algún día tenemos que enfermarnos y morir de una forma u otra, y que solo Dios sabe qué día feneceremos, porque es Él quien nos tiene preparado el destino a cada ser humano, mientras tanto si seguimos aquí en la tierra es porque el Señor así lo desea.
No es lo ideal estarse burlando de los males u enfermedades de los demás. Considero que sea quien sea, hay que respetar a las personas en su dolor, enfermedad, etc… solo los cínicos y bárbaros lo hacen, pero ni modo, cómo se le hace, tienen su derecho, pero el destino viene para todos y nadie lo detiene.
Ciertos han dicho, todo el tiempo, que Chávez tiene un “cáncer terminal” y es de fatales consecuencias, pero es la fecha y nada ha sucedido, ahí está el hombre luchando por seguir viviendo y colaborando con los pueblos de América Latina y el Caribe, especialmente con Nicaragua y Cuba, ese es el ardor de ciertos adversarios que quieren que Chávez muera para que caigan estos dos bastiones políticos (del comunismo) en América Latina, pero creo que eso será imposible, pues de seguro existen otras alternativas ya preparadas para resolver la problemática, aunque no es lo deseable.
Y como dice Louise L. Hay, en su obra El poder está dentro de ti : “Hago lo mejor que puedo, y aunque ahora esté metido en un lío, de alguna forma saldré de él, de modo que a buscar la mejor manera de hacerlo” (Pág. 39.)
Solamente Dios sabe si nuestro destino será hasta aquí o hasta allá, mientras el ser humano respire hay que darle vida para que prosiga en este mundo, pues todos tenemos derecho de vivir hasta que Dios así lo desee, mientras tanto no hay poder que se le imponga.
Es seguro que el presidente Chávez saldrá bien en su operación y seguirá adelante con los megaproyectos y en el hipotético caso que las cosas resultaren como algo que no se espera, su sucesor el señor Nicolás Maduro, sabe que tiene un tremendo compromiso legado por Chávez, de seguir colaborando con toda América Latina y el Caribe e instalando la democracia hacia el socialismo. No se duda de la inmensa ayuda que ha brindado el mandatario Chávez a Nicaragua, entre otros países.
Bayardo Quinto Núñez
Ver en la versión impresa las páginas: 11 A